Hesperian Health Guides

Rehabilitación de los ríos, arroyos y humedales

Las plantas y árboles que crecen a lo largo de las riberas de arroyos y ríos y en los humedales (terrenos húmedos o que se inundan todo el año) cumplen diversas funciones para la cuenca hidrográfica: controlan las inundaciones, limpian el agua, hacen que el agua superficial penetre en el suelo, y albergan una variedad de vida animal y vegetal.

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Este río correrá rápido y puede causar
erosión e inundaciones río abajo.

Los arroyos y ríos en las ciudades y pueblos generalmente se encauzan en línea recta para controlar las inundaciones y construir edificaciones a lo largo de ellos. Pero cuanto más recto sea el curso de un arroyo o río, más rápido correrá el agua por él. Cuando el agua corre aceleradamente, ocasiona mayor erosión en los lechos y riberas del río y es más probable que cause inundaciones en la parte baja. Las inundaciones arrastran piedras grandes y troncos, de modo que incluso en la época seca se puede prever si un río puede causar inundaciones; basta con observar el tamaño de las piedras y de los troncos de su lecho. Si un río poco profundo y lento tiene piedras grandes en su lecho durante la época seca, quiere decir que en la época de lluvias hay el peligro de inundaciones peligrosas que arrastren corriente abajo estas piedras grandes. Ver el Capítulo 9 para más información sobre la rehabilitación de las cuencas hidrográficas.

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Este río correrá lentamente, haciendo que el agua se resuma en el suelo.

Rehabilitación de las plantas

Las plantas que crecen a lo largo de los ríos ayudan a reducir el flujo del agua de lluvias, repartirla y absorberla en el suelo, mientras mantienen la tierra en su lugar.

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Agua de lluvia
río
Agua de lluvia
Área erosionada:
El agua de lluvia corre por la superficie y arrastra tierra a la corriente.
Área restaurada:
Las plantas y los árboles hacen que el agua de lluvia penetre dentro la tierra, de modo que fluya menos agua en el río.

Una forma de detener la erosión de la tierra a lo largo de los arroyos y ríos es sembrar árboles a lo largo de éstos. Sembrar en una franja de 20 a 50 metros de ancho a cada lado del río generalmente reduce la erosión.

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Preservar y restaurar los humedales es una medida importante para proteger las cuencas hidrográficas.

Los árboles de raíces húmedas crecen fácilmente de los gajos. Siembre 2 o más hileras de gajos, y luego apile ramas o arbustos entre las hileras, con el fin de sostener el suelo en su lugar y comenzar a crear las condiciones para que otras plantas y animales regresen.

Los árboles, arbustos y pastos pueden comenzar a crecer por sí mismos una vez que las riberas del río o del arroyo se han estabilizado. Si no lo hacen, tendrá que sembrarlos. Si es posible, cerque el área para protegerlos de los animales y para evitar que la gente recoga leña por ese lugar hasta que los árboles hayan crecido completamente.