Hesperian Health Guides

¿Qué es el VIH/SIDA?

El VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana) es un microbio muy pequeño que no se puede ver a simple vista. Debilita el sistema inmunitario, la parte del cuerpo que combate las infecciones y las enfermedades. El VIH se transmite más frecuentemente de una persona a otra durante las relaciones sexuales. Si un hombre le pasa el VIH a una mujer embarazada, o si la mujer embarazada ya está infectada, habrá riesgo de que su bebé también se infecte durante el embarazo, el parto o el amamantamiento. Vea más información sobre cómo se transmite—y no se transmite— el VIH.

una mujer tose mientras camina con bastón.

El SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) es una enfermedad que aparece algún tiempo después de que la persona se infecta por el VIH. Se considera que una persona tiene SIDA cuando empieza a sufrir ciertos problemas de salud con más frecuencia que de costumbre. Algunos signos del SIDA son: adelgazamiento, llagas que no sanan, tos fuerte, sudores por la noche, diarrea, ronchas o salpullidos, fiebre, flujo vaginal molesto o cansancio constante. Todos esos problemas pueden tener otras causas. La única forma de saber con certeza si una persona tiene VIH/SIDA es hacerle una prueba de sangre.

El sistema inmunitario de una persona infectada por el VIH se debilita más con cada enfermedad. Así, el cuerpo va perdiendo la capacidad de combatir infecciones y de recuperarse. Este proceso continúa hasta que el cuerpo se debilita tanto que la persona ya no puede sobrevivir y se muere. Cualquier persona puede contagiarse del VIH, tenga o no tenga una discapacidad.

Algunas personas mueren de SIDA poco después de infectarse con el VIH. Pero muchas otras no se enferman de SIDA por muchos años. Eso significa que una persona puede estar infectada sin que se dé cuenta, porque se siente bien. Pero aunque la persona se sienta bien, podrá pasarle el virus a otra persona en cuanto se infecte. La única forma de que sepa si está infectada es hacerse una prueba de sangre. Muchas clínicas y consultorios ofrecen la prueba.

2 frascos de medicina con solamente signos de dólares en las etiquetas.

Las medicinas llamadas antirretrovirales (ARV) ayudan a las personas con VIH/SIDA a estar más sanas y a vivir más tiempo. Estas medicinas no matan al VIH ni curan el SIDA, pero sí mejoran la vida de las personas infectadas. En las mujeres embarazadas, el tratamiento con antirretrovirales puede impedir que el VIH pase de la madre al bebé. Desafortunadamente, los ARV a veces son caros y en algunos países son difíciles de conseguir.

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Cómo se transmite el VIH

El VIH vive en los líquidos del cuerpo —como la sangre, el semen y los ‘jugos’ vaginales— de una persona infectada con VIH. El virus se transmite cuando estos líquidos entran al cuerpo de otra persona. Esto quiere decir que el VIH se puede transmitir de estas formas:

relaciones sexuales con alguien que tiene VIH, sin usar condones. agujas, jeringas u otros instrumentos infectados que agujeran o cortan la piel. sangre infectada que entra en el cuerpo a través de lesiones en la piel o una herida abierta. de una madre infectada a su bebé durante el embarazo o el parto, o al dar pecho.
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En lugares donde no se analiza la sangre donada para comprobar que no tenga VIH, una persona también puede contagiarse al recibir una transfusión de sangre.

Vea más información sobre la prevención del VIH/SIDA.


Cómo afecta el VIH/SIDA a las mujeres

Las mujeres infectadas por el VIH con frecuencia se enferman de SIDA más pronto que los hombres infectados. Algunas mujeres tienen menos resistencia a las enfermedades porque están débiles a causa de la mala alimentación y numerosos partos. Además, las mujeres se contagian del VIH más fácilmente que los hombres. Cuando el semen del hombre entra al cuerpo de la mujer durante las relaciones sexuales, el virus puede atravesar la vagina o el cuello de la matriz fácilmente y entrar en la sangre, sobre todo si hay lesiones en esa zona. Eso puede suceder si la mujer tiene una discapacidad o si no tiene ninguna.

Cómo saber si tiene VIH

La prueba del VIH

Cuando el VIH entra en el cuerpo, el sistema inmunitario empieza a hacer anticuerpos para combatir el virus. La prueba del VIH puede detectar estos anticuerpos en la sangre, generalmente entre 2 y 4 semanas después del momento de infección. La prueba del VIH es la única manera de saber si una persona se ha infectado con el virus.

Si la prueba del VIH da un resultado positivo, eso quiere decir que se ha infectado con el VIH, y su cuerpo ha producido anticuerpos para combatir el virus. Aunque se sienta totalmente bien, puede pasar el virus a otras personas.

Un resultado negativo de la prueba puede indicar 1 de 2 cosas:

  • usted no está infectada, o
  • usted está infectada pero todavía no ha producido suficientes anticuerpos para que la prueba salga positiva.

Si su prueba del VIH salió negativa, pero piensa que podría estar infectada, debe esperar 6 semanas y entonces hacerse la prueba otra vez. A veces también es necesario repetir una prueba cuando el resultado es positivo. Un trabajador de salud con experiencia puede ayudarle a decidir lo que debe hacer.

un hombre muestra un papel que dice "VIH negativo" a tres mujeres con discapacidad que le acompañan en una mesa.
NOTA: Generalmente se ofrece un servicio de consejería sobre el VIH/ SIDA al mismo tiempo que se hace la prueba del VIH. Cada vez hay más de esos servicios. Pregúntele a un trabajador de salud dónde se ofrece la prueba en su comunidad. Muchas clínicas y consultorios ofrecen pruebas rápidas del VIH a bajo costo o sin costo. Por lo general, los resultados se obtienen el mismo día. Algunas clínicas proporcionan información en Braille y algunas tienen personal que sabe lenguaje de señas.
¡IMPORTANTE! Usted podrá pasarles el VIH a otras personas desde el momento en que se infecte, aunque se vea y se sienta bien. El buen aspecto no garantiza la salud. La única manera de saber si está infectada es hacerse la prueba del VIH.

Consejería

La prueba del VIH sólo debe hacerse:

  • con su consentimiento.
  • con consejería antes y después de la prueba.
  • confidencialmente. Nadie debe enterarse de los resultados, excepto usted y quienes usted decida.

Un consejero de VIH/SIDA capacitado podrá ayudarle a decidir si necesita hacerse la prueba del VIH. Si el resultado de la prueba es positivo, el consejero podrá ayudarle a decidir cómo enfrentar este cambio en su vida.

una consejera conversa con una pareja; el hombre es ciego y la mujer tiene un solo brazo.

Un buen consejero podrá ayudarle a hacer decisiones y analizar varios problemas y situaciones complicadas, incluso:

  • cómo aceptar que usted o su compañero tiene VIH.
  • cuándo y cómo informar a otros que usted tiene VIH.
  • cómo tener relaciones sexuales de manera segura si una persona tiene VIH pero la otra no lo tiene.
  • dónde conseguir condones y cómo se usan.
  • dónde conseguir tratamiento y cómo se toman las medicinas que tratan las enfermedades causadas por el VIH.
  • cómo decidir si quiere embarazarse si usted o su compañero tiene VIH, y cómo prevenir que el bebé se infecte con VIH.
  • dónde se puede conseguir la alimentación, vivienda digna, asesoría legal o otras formas de ayuda que necesite usted o su familia.

Proteger la confidencialidad

Cada mujer debería decidir por su cuenta a quienes decirles si tiene una infección por VIH y cómo decírselo. Es importante que hable con su pareja o parejas sexuales, para que esas personas también se hagan la prueba del VIH y cuiden su salud. Muchas mujeres les avisan a sus parientes y a otras personas que las apoyan, pero a menudo temen que se entere toda la comunidad.

Para muchas mujeres con discapacidad es difícil conversar en privado con un trabajador de salud. Es posible que eso suceda porque:

  • el trabajador de salud no se da cuenta de que las mujeres con discapacidad se merecen el mismo trato y el mismo respeto que todas las demás mujeres.
  • el trabajador de salud sólo habla con los parientes o los amigos de la mujer con discapacidad, y no le dice nada a ella sobre los problemas de salud (inclusive el VIH u otra ITS) que le afectan. Eso ocurre aun con mayor frecuencia cuando la mujer con discapacidad tiene dificultad para comunicarse.
  • la familia de la mujer con discapacidad no permite que ella consulte a un trabajador de salud a solas.


una mujer empleando lenguaje de señas.
Soy sorda y por eso muchas veces la confidencialidad es un problema, sobre todo cuando necesito un intérprete para comunicarme con un trabajador de salud.
La intérprete que trabaja en la clínica a donde voy sabe que todo lo que tratamos el trabajador de salud y yo es confidencial y privado. Nunca le dice nada sobre mí a nadie—ni siquiera a otro trabajador de salud.
Si llevo a mi propia intérprete, le recuerdo de antemano que todo lo que tratamos con el trabajador de salud es privado. Trato de asegurarme de que la intérprete entienda que los resultados de las pruebas también son privados. Le pido que no hable con nadie al respecto—ni siquiera con mi familia—a menos que yo le dé permiso.

Problemas de salud causados por el VIH/SIDA

Las personas con SIDA se enferman fácilmente. Aquí le damos información general sobre los problemas de salud más frecuentes que afectan a las personas que tienen SIDA. Pero le conviene hablar con un trabajador de salud para que tenga información más detallada.

Fiebre: Muchas veces, la fiebre se quita y vuelve una y otra vez. Es difícil saber si se debe a una infección tratable, como por ejemplo, tuberculosis, enfermedad pélvica o paludismo, o si se debe sólo al VIH. Si la persona tiene una infección que está causando la fiebre, hay que tratar la infección sin falta.

una mujer con audífono rasca el salpullido en su pecho y cuello.

Diarrea: Es posible que la diarrea también se quite y vuelva, una y otra vez. Puede ser difícil de curar. En las personas con SIDA, las causas más frecuentes de la diarrea son infecciones y los efectos secundarios de algunas medicinas.

Ronchas (salpullidos) y comezón: Muchas veces es difícil descubrir la causa de las ronchas y la comezón. Algunos de los problemas de la piel relacionados con el VHI/SIDA se deben a:

  • reacciones alérgicas a medicinas.
  • un tipo de cáncer de los vasos sanguíneos o de los ganglios linfáticos, llamado sarcoma de Kaposi, que provoca manchas marrones o moradas en la boca o en la piel.
  • herpes zona, que al principio produce un salpullido doloroso, con ampollas que se revientan. El salpullido aparece con mayor frecuencia en la cara, la espalda y el pecho.

Náuseas y vómitos por diferentes causas, como por ejemplo, infecciones, algunas medicinas, problemas del estómago y los intestinos, o el VIH en sí.

una mujer con brazo protésico tose fuertemente.

Tos, que puede ser un signo de un problema de los pulmones, como pulmonía o tuberculosis. Los pulmones producen más moco cuando se irritan o se infectan, lo cual causa tos.

La tuberculosis, que es una infección grave causada por un tipo de microbios que generalmente afectan los pulmones. El SIDA y la tuberculosis tienen signos parecidos, pero son enfermedades diferentes. La mayoría de los hombres, mujeres y niños que tienen tuberculosis no tienen SIDA. Pero una persona con SIDA puede contagiarse de tuberculosis fácilmente, porque su cuerpo está tan débil que no puede resistir la enfermedad. De hecho, una de cada tres personas que mueren de SIDA, en realidad muere a causa de la tuberculosis.

Problemas de la boca y la garganta, tales como grietas, dolor, llagas, ampollas y manchas blancas en la lengua (algodoncillo).

Adelgazamiento y desnutrición: Muchas personas con SIDA se desnutren porque se enferman constantemente, la diarrea impide que su cuerpo absorba las sustancias nutritivas de los alimentos, no tienen ganas de comer o tienen infecciones en la boca que les impiden comer fácilmente.

Tratamiento para el VIH/SIDA

un boticario muestra una medicina a una mujer con muleta.

Ningún sistema de medicina —ni moderno ni tradicional— ha encontrado una forma de curar el SIDA. Pero hay muchas cosas que se pueden hacer para ayudar a una persona que tiene SIDA. El agua potable, los alimentos nutritivos, la ropa limpia, un lugar limpio para dormir y descansar, y el cariño de los parientes y los amigos ayudarán a la persona con SIDA a mantenerse sana. Los mismos alimentos que le hacen bien a la gente sana también le harán bien a la persona que está enferma porque tiene SIDA.

Aunque no hay ninguna forma de curar el SIDA, hay medicinas llamadas antirretrovirales (ARV) que se usan para tratar con éxito a las personas enfermas de SIDA. Los ARV ayudan a fortalecer el sistema inmunitario para que la persona con VIH pueda combatir las infecciones y mantenerse sana. Pero los ARV no curan la enfermedad. El virus se queda en el cuerpo. Por eso, cuando una persona tiene VIH, siempre puede infectar a alguien más.

A las mujeres con discapacidad les cuesta trabajo obtener buena atención de salud, y es aun más difícil si además tienen VIH/SIDA. Algunos trabajadores de salud no ven la necesidad de hacerles pruebas ni darles tratamiento porque piensan que es imposible que tengan relaciones sexuales o que se infecten por el VIH. O tal vez pensarán que no vale la pena, porque si se infectan, morirán muy pronto.

La realidad es que las mujeres con discapacidad corren el mismo riesgo de infectarse que cualquier otra mujer y, como todas las demás mujeres, podrán vivir más tiempo y estar más sanas si reciben tratamiento.

Tratamiento antirretroviral (TARV)

El tratamiento antirretroviral, o TARV, consiste en tomar juntas 3 diferentes medicinas antirretrovirales por lo menos 2 veces al día. Una vez que la persona con SIDA empieza el TARV, tiene que tomar las medicinas sin falta todos los días. Normalmente, cuando una mujer empieza el TARV, sube de peso y se ve y se siente mejor. Pero si deja el tratamiento, si se salta algunas de las dosis, o si no toma las medicinas siempre a la hora indicada, correrá el riesgo de que el VIH se fortalezca y la vuelva a enfermar. Vea mayor información sobre las medicinas para tratar el VIH/SIDA en las mujeres con discapacidad, o para prevenir la transmisión del VIH de la madre al bebé.

El TARV es caro, pero está bajando de precio y está disponible en cada vez más países. En algunos lugares, los servicios de salud del gobierno y otros programas ofrecen el TARV a bajo costo o sin costo.

Aun así, en muchas comunidades, la mayoría de las personas que tienen VIH/SIDA no pueden conseguir medicinas. Las grandes compañías farmacéuticas de los países ricos muchas veces han impedido que compañías en otros países fabriquen las medicinas a más bajo costo. Por eso, millones de mujeres no pueden conseguir las medicinas que necesitan para tratar el VIH/SIDA.

La buena alimentación

leche, huevos y verduras.

El SIDA impide que el cuerpo digiera la comida adecuadamente y quita el apetito. Por eso la gente con SIDA adelgaza mucho, y también por otras razones tales como los efectos secundarios de las medicinas, problemas de la boca y la garganta, diarrea y dificultad para digerir las grasas.

Si tiene VIH, es muy importante que trate de comer bien para que no adelgace y para que mantenga su cuerpo y su sistema inmunitario lo más sanos que pueda. Trate de comer una dieta balanceada, beba agua potable y tome una multivitamina todos los días. Si puede, tome también complementos de vitamina A, C y E. Es posible que esas vitaminas disminuyan la capacidad del VIH de multiplicarse en su cuerpo.

Estos son algunos alimentos ricos en vitamina A: zanahorias, mangos, papaya, camotes, leche, huevos y verduras de hojas verde oscuro (como espinacas, acelgas y berros).

Estos son algunos alimentos ricos en vitamina C: pimientos morrones verdes y rojos, verduras de hojas verde oscuro (como espinacas, hojas de yuca o de malanga, acelgas, berros, romeritos, hojas de nabo, verdolagas) y frutas rojas, anaranjadas o amarillas.

Estos son algunos alimentos ricos en vitamina E: huevos y diferentes tipos de aceite, como por ejemplo, de almendra, maíz, palma, cacahuate o maní, semilla de girasol, oliva o germen de trigo.

Algunas personas que no tienen apetito prefieren comer un desayuno grande por la mañana. Otras prefieren comer de 6 a 8 comidas pequeñas a lo largo del día. A veces es más fácil tragar si toma líquidos fríos con la comida.

Vivir bien con el VIH/SIDA

una mujer empleando lenguaje de señas.
Tengo SIDA, pero puedo conseguir alimentos nutritivos, agua potable y medicinas. Me siento muy bien y sigo trabajando en la oficina de correo.

Usted podrá mantenerse sana si:

  • bebe sólo agua potable limpia y usa esa misma agua para preparar sus alimentos.
  • no come verduras crudas porque son difíciles de digerir y pueden estar contaminadas.
  • bebe muchos líquidos y no se deshidrata.
  • descansa siempre que se siente cansada y duerme por lo menos 8 horas todas las noches.
  • pasa tiempo con su familia y sus amigos.
  • hace cosas para divertirse. El placer es parte de la salud.
  • trata de no preocuparse demasiado. El estrés puede dañar el sistema inmunitario.
  • trata de mantenerse activa con sus quehaceres diarios.
  • hace ejercicio siempre que puede.
  • no fuma, no bebe alcohol y no usa otras drogas.
  • cuida su aseo personal para prevenir infecciones.
  • se protege durante las relaciones sexuales para prevenir nuevas infecciones y embarazos no deseados que podrían debilitarle el sistema inmunitario.
  • trata los problemas de salud en cuanto aparecen. Cada infección puede debilitarle más el sistema inmunitario.
  • toma trimetoprim-sulfa para prevenir la diarrea.
  • duerme debajo de un mosquitero si hay mucho paludismo donde vive.

una mujer con audífono hablando.

Luche contra las condiciones que ayudan a propagar la enfermedad y no contra las personas infectadas. La discriminación impide que la gente reciba atención de salud y que aprenda cómo prevenir el contagio de la enfermedad.

El estigma del VIH/SIDA

En algunas comunidades, se considera que la gente que tiene VIH o SIDA es vergonzosa. Nadie quiere asociarse con ellos ni con sus familias porque se piensa que deshonraron a la comunidad con su enfermedad.

Por eso, miles de personas infectadas por el VIH tratan de ocultarlo. Temen que sus amigos, parientes y vecinos las rechacen, a pesar de que el VIH/SIDA no se transmite mediante el contacto común y corriente.

Muchas personas que tienen SIDA y sus parientes no piden ayuda a la comunidad porque no quieren sentirse avergonzadas y humilladas. Es esas circunstancias, es muy difícil que consigan la ayuda y el tratamiento que necesitan, aun cuando hay medicinas que ayudan a las personas con SIDA a estar más sanas y a vivir más tiempo.