Hesperian Health Guides

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Sangrado

Presión directa

La presión directa y firme detiene casi todo tipo de sangrado, incluso las heridas grandes que sangran mucho. Si la persona sangra de la cabeza, aplique presión.

  1. Levante la parte herida para que esté más arriba del corazón de la persona.
  2. Utilice el pedazo de tela más limpio que tenga a la mano, dóblelo al tamaño de la herida y presione directamente sobre la herida. Enséñele a la persona lesionada cómo presionar la herida ella misma, si puede. Si la herida es grande, coloque gasa o tela dentro de la herida. Siga presionando hasta que se detenga el sangrado. No quite la tela si se llena de sangre, solo coloque otra tela encima. En el caso de una herida muy grande, no deje de presionar hasta que hayan pasado 15 minutos, ni siquiera para ver si se detuvo el sangrado.



Cuando se haya disminuido o detenido el sangrado, podrá vendar la parte que sangra. Coloque una gasa doblada encima de la herida o dentro de ella y envuélvala firmemente con una venda. La venda debería estar lo suficientemente firme para poner presión en la herida, pero no tan fuerte que corte el flujo de la sangre hacia el resto del brazo o de la pierna.

Se necesita una presión muy fuerte para detener un sangrado abundante. ¡No se rinda!

Nunca intente detener un sangrado con tierra, queroseno, cal o café.

A veces la cantidad a sangre parece mayor a lo que es. Observe cuidadosamente a la persona para ver si presenta estas señas de haber perdido demasiada sangre:

Señas de peligro
  • Desorientación y confusión o pérdida del conocimiento
  • Pulso muy rápido
  • Piel fría, húmeda y pálida


Si observa estas señas, suba los pies de la persona para que estén más arriba que el corazón, y busque ayuda para tratar el choque.

Aun si no observa estas señas, quédese con la persona o revísela cada 10 ó 15 minutos para ver si se encuentra bien y para tranquilizarla. Siga revisándola hasta que se vea normal y se sienta bien.

Torniquetes

Solo aplique un torniquete cuando no tenga otra opción y esté dispuesto a arriesgar la pérdida de un brazo o una pierna a fin de salvar la vida de una persona.

Utilice un torniquete solamente cuando:

  • Una de las extremidades esté cercenada o tan mutilada que no hay ninguna posibilidad de salvarla.
  • Hay un sangrado abundante de un brazo o una pierna que no se detiene aunque le haya aplicado presión directa. (¿Intentó presionar más fuerte primero?)
  • Hay una herida muy grande y profunda en el muslo, como puede ocurrir cuando una bala, esquirla u otra cosa penetra el músculo, y la persona muestra señas de pérdida de sangre, como debilidad, desorientación o palidez. (A veces es imposible presionar un muslo grande con suficiente fuerza para detener un sangrado abundante).


Para amarrar la parte que está sangrando. use un cinturón ancho, una tira de tela doblada, o el brazalete de un manguito para tomar la presión arterial inflado al tope. Nunca use una cuerda o un alambre porque cortarían la piel.

Vaya al hospital lo más rápido que pueda ya que después de 2 ó 3 horas puede ser imposible salvar la extremidad.

Paso 1:
Coloque el torniquete arribita y cerca de la herida, entre la herida y el cuerpo. (Un error común es poner el torniquete demasiado lejos de la herida).

Paso 2:
Amarre el torniquete alrededor del miembro 2 veces. Haga un nudo.

Paso 3:
Coloque un palo corto pero resistente encima del nudo. Amarre el nudo 2 veces más, encima del palo.

Paso 4:
Gire el palo para apretar el torniquete hasta detener el sangrado abundante.

Paso 5:
Utilice otra tela para fijar el palo.


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