Hesperian Health Guides

La lucha por el cambio

En la mayoría de los lugares, es tradicional que las familias vivan juntas y que las personas más jóvenes cuiden a los ancianos. Pero hoy en día, muchas mujeres y hombres trabajan fuera de sus comunidades. Muchas veces tienen que viajar lejos de sus hogares para ganar dinero para mantener a sus familias. Ahora, con frecuencia, los ancianos tienen que cuidarse a sí mismos.

Para las mujeres es más probable vivir solas que para los hombres. Las mujeres generalmente viven más tiempo que los hombres y muchas veces se casan con hombres mayores que ellas. En muchos lugares, se considera que las viudas son menos importantes que las mujeres casadas. Cuando una mujer ya mayor vive en una comunidad que no valora a los ancianos, ella—al igual que su familia—puede sentir que no vale la pena tratar sus problemas médicos. O puede que ni siquiera haya servicios para atender los problemas médicos que ella tenga.

Cuando una mujer mayor además es muy pobre, los problemas que ella enfrenta son mucho peores. Quizás ella no tenga suficiente dinero para pagar por servicios médicos y medicinas, para comprar alimentos nutritivos, o para pagar por un lugar sano donde vivir.

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Proyectos para ganar dinero. Una forma en que las mujeres mayores pueden mejorar su situación es encontrando modos de ganar dinero para mantenerse a sí mismas e incluso ayudar a sus familias, tales como:

  • criar animales, como gallinas, cabras o vacas y luego vender los huevos, la leche, el queso o la carne.
  • hacer pan u otros tipos de comida para vender.
  • hacer artesanías o coser cosas para vender.


Seis viudas que viven en una pequeña comunidad de El Salvador, decidieron que querían ganar algo de dinero criando pollos para vender. Ninguna de ellas había criado pollos antes, pero le pidieron a un grupo que apoya cooperativas que les enseñara a hacerlo.

Después de que una asociación comunitaria local les prestó dinero, el grupo de mujeres empezó a trabajar. Por la noche, las mujeres se turnaban para dormir en el gallinero, para que ni los animales ni la gente se robaran los pollos. En la madrugada, las mujeres se levantaban para matar y limpiar los pollos. Cada día, las mujeres caminaban varios kilómetros para ir a vender los pollos en otras comunidades. Cargaban los pollos en canastas sobre la cabeza.

Los hombres de su comunidad—e incluso un especialista que trabajaba con una agencia—les dijeron que su proyecto fracasaría. Pero las viudas ganaron suficiente dinero para cubrir sus costos, comprar nuevos pollos y para recibir cada una como 45 dólares al mes. Aunque no era mucho dinero, era más de lo que cualquiera de ellas había ganado antes. Además se ganaron el respeto de su comunidad por tener un negocio exitoso. Como una de ellas dijo: —Nunca nos imaginamos que podríamos llevar nuestro propio negocio. Ahora mírenos. ¡Somos las jefas!


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Las mujeres mayores tienen mucha experiencia y sabiduría. Si trabajan unidas pueden tener mucho poder.

Servicios comunitarios para ancianas. Trabajando unidas, las mujeres mayores pueden animar a sus comunidades a...

  • construir viviendas más baratas para las mujeres mayores, o formar grupos que vivan juntos para ahorrarse algo de los costos de la vida.
  • incluir a mujeres ya mayores en los programas de nutrición.
  • entrenar a trabajadores de salud para que puedan atender las necesidades especiales de las mujeres ya mayores.

Las mujeres ya mayores pueden instruir a los jóvenes. Las mujeres mayores son quienes principalmente conocen las prácticas curativas tradicionales, y sólo ellas pueden pasar sus conocimientos a la siguiente generación. Para preservar estas prácticas y recordarles a otras personas que las ancianas tienen habilidades valiosas, las mujeres pueden enseñarles estas prácticas a sus hijos y nietos. Las mujeres ya mayores también pueden enseñarles las prácticas a los promotores de salud, para que ellos puedan usar los mejores métodos tanto de la medicina tradicional como de la medicina moderna.

Cambios en las leyes y las políticas del gobierno. Muchos gobiernos proporcionan pensiones (ingresos mensuales), vivienda y atención médica para los ancianos. Si su gobierno no proporciona estas cosas, trate de trabajar con otras mujeres para cambiar las leyes. Este tipo de cambio lleva tiempo. Pero aunque a una mujer no le toque ver los cambios, sabrá que ella ha luchado para crear una vida mejor para sus hijas y sus nietas.