Hesperian Health Guides

La lucha por el cambio

El VIH es problema de todos

Es importante que todos los miembros de la comunidad sepan cómo se transmite el VIH y cómo evitar infectarse. Pero esta información no les servirá a menos que se den cuenta de que el VIH puede darle a cualquier persona, incluyéndolos a ellos. Si las personas piensan que no les puede dar VIH y SIDA, no harán nada para no infectarse.

Luche contra el VIH, no contra la gente que lo tiene.

El culpar a cierto grupo de personas (como por ejemplo las trabajadoras de sexo, los homosexuales o quienes usan drogas) hace que otros piensen que sólo ese grupo corre el riesgo de infectarse. Es cierto que algunas personas, como las trabajadoras de sexo, corren un mayor riesgo de contagiarse con VIH (porque su trabajo requiere que tengan relaciones sexuales con muchos hombres). Por otro lado, las trabajadoras del sexo pueden correr menos riesgo porque posiblemente usen condones con todos sus clientes. Pero toda persona corre el riesgo de contagiarse con VIH—y en especial las mujeres jóvenes. Por eso, toda la gente de la comunidad necesita hacerse responsable de combatir este mal.

También es importante acordarse de luchar contra las condiciones que facilitan el contagio del VIH, y no contra las personas que tienen VIH.

Cómo puede usted ayudar a prevenir el VIH

En la comunidad

La educación es una de las cosas más útiles que una comunidad puede usar para evitar la propagación del VIH. Por ejemplo:

  • Enséñeles a algunas jovencitas y mujeres a hablar con otras jóvenes y mujeres individualmente o en grupo para ayudarles a entender sus cuerpos y su sexualidad. Además pueden ayudarles a ganar suficiente confianza en sí mismas y las habilidades necesarias para rehusarse a tener relaciones sexuales excepto con protección.
  • Diga la verdad acerca de los riesgos del contagio con VIH para las mujeres. Ayude a la gente a darse cuenta de las raíces del VIH que se hallan en la pobreza y en el hecho de que las mujeres no tienen suficiente control de sus relaciones sexuales.
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Entrene a algunos hombres a ser trabajadores de divulgación. Pueden acudir a los lugares donde se reúnen loshombres y hablar con ellos sobre el VIH.
  • Use el teatro y los medios de comunicación para ayudar a las mujeres a sentir que no es malo saber sobre el VIH y tratar de evitarlo. Por ejemplo, use una obra de teatro o una fotonovela para demostrar que las jóvenes y mujeres “buenas” pueden hablar del VIH con sus compañeros, o pueden comprar condones y pedir a sus parejas que los usen.
Al mismo tiempo, presente diferentes ideas acerca de lo que significa ser hombre o mujer. Ayude a las personas a cuestionar la idea de que los hombres deben tener muchas compañeras sexuales y de que las mujeres deben tener una actitud pasiva en cuanto al sexo. Demuestre cómo estas ideas presentan peligros, tanto para la salud de los hombres, como de las mujeres.
  • Ayude a los padres de familia, a los maestros y a otros adultos que puedan ser un ejemplo para los jóvenes a hablar más cómodamente sobre el sexo y el VIH.
  • Asegúrese de que toda la gente en la comunidad obtenga información y servicios de salud sexual, incluyendo condones.
  • Lleve su mensaje acerca del VIH a los lugares donde la gente de la comunidad se reúne: cantinas, escuelas, iglesias o templos, bases militares.


He aquí un ejemplo de cómo las mujeres pueden trabajar unidas para protegerse contra el VIH:
Para combatir la propagación del VIH, las mujeres de un pueblo llamado Palestina en el noreste de Brasil se pusieron en “huelga de sexo”. Después de que las mujeres de la comunidad se enteraron de que un hombre infectado con VIH había tenido relaciones sexuales sin protección por lo menos con dos mujeres del pueblo, ellas decidieron dejar de tener relaciones con sus esposos y novios. Ellas exigieron que sus compañeros se hicieran la prueba del VIH o ellas no volverían a tener relaciones sexuales con ellos. Además insistieron en usar protección al tener relaciones sexuales.


Ahora, antes de tener relaciones sexuales con un hombre, las mujeres exigen usar protección y piden que el hombre presente un comprobante de que se ha hecho la prueba del VIH. Una mujer dijo: —Si él se rehusa a usar protección, no tenemos por qué andar juntos.

Si usted es trabajadora de salud

Asegúrese que las personas de su comunidad sepan dónde pueden realizarse la prueba del VIH y cómo recibir cuidado y TAR cuando los necesiten.

Usted puede jugar un papel muy importante en los esfuerzos por detener la propagación del VIH. Puede ayudar si...

  • da información acerca de las formas en que el VIH se transmite y no se transmite a cada persona que atienda—y sobre todo a quienes ya tengan otra enfermedad sexual.
  • anima tanto a los hombres como a las mujeres a usar condones, aunque ya estén usando otros métodos de planificación familiar.
  • usa medidas de precaución contra el VIH con cada persona que atienda. Como la mayoría de las personas que tienen VIH se ven sanas, es mejor que usted actúe como si todos sus clientes estuvieran infectados. Siempre que usted tenga que cortar la piel o tocar líquidos del cuerpo, siga las recomendaciones de limpieza. Esto incluye cualquier ocasión en que usted tenga que dar una inyección, poner puntos (en la piel o el tejido), ayudar con un parto o examinar los genitales de una persona.
  • se asegura de que todos los miembros de la comunidad, incluyendo los jóvenes, tengan acceso a los servicios de salud, y de que estos últimos sean privados y confidenciales.

Si todos los trabajadores de salud pueden ofrecer la misma información y los mismos servicios, la gente ahorrará tiempo, dinero y energía, pues no tendrá que ir en busca del mejor tratamiento.

  • invita a un representante de una organización regional de SIDA a reunirse con los trabajadores de salud de su área. Enseña los mejores modos de tratar las infecciones que comúnmente afectan a las personas que padecen de VIH y SIDA. Ustedes también pueden discutir los otros problemas a los cuales se enfrentan las personas con VIH y SIDA. Traten de decidir cómo pueden ayudar a la gente usando los recursos que ustedes tienen, y piensen en dónde podrían conseguir más recursos para satisfacer las necesidades de la gente. Si los trabajadores de salud pueden trabajar unidos y compartir sus recursos, no tendrán que enfrentarse solos a este enorme problema.