Hesperian Health Guides

¿Quién es responsable de que las sustancias químicas no causen daño?

Cada año se producen y utilizan miles de sustancias químicas. Aunque son importantes para nuestras economías, las leyes y prácticas sobre las sustancias químicas no protegen suficientemente a las personas contra sus efectos dañinos. Las empresas químicas, los gobiernos, los dueños de las fábricas y otras personas que supervisan el desarrollo, la venta y los usos de las sustancias químicas son parte de un sistema que ha causado daño a las personas en todo el mundo.

  • Las empresas químicas deberían demostrar que una sustancia química no causa daño antes de que la vendan y utilicen. De las casi 100 mil sustancias químicas, solo se han estudiado unas cuantas para saber cómo afectan a las personas y al medio ambiente. Casi ninguna se ha estudiado para saber cómo afecta al cuerpo cuando interactúa con otras sustancias químicas. Y los estudios que se realizan con frecuencia no abarcan todos los efectos que pueden tener para la salud.
  • Las empresas y los gobiernos deben responsabilizarse por las sustancias químicas en uso. La empresa que vende o utiliza la sustancia química debería ser responsable de asegurar que no dañe a las y los trabajadores y consumidores. Si las personas se enferman a causa de una sustancia química, los gobiernos deben actuar rápidamente para regularla o prohibirla.
  • Las sustancias químicas no deben presentar ningún peligro para las personas dentro y fuera de las fábricas. Para los trabajadores, el nivel de exposición “segura” se establece a un nivel más alto de lo que se considera seguro fuera de los lugares de trabajo. Todos merecemos vivir protegidos de las sustancias químicas tóxicas. Los patrones deben aplicar las mismas y más altas normas de protección dentro y fuera de las fábricas.
  • Usar menos sustancias químicas en el lugar de trabajo. Muchos productos fabricados sueltan sustancias químicas tóxicas cuando se utilizan, se desechan o se reciclan en la comunidad. Los productos fabricados deberían diseñarse con menos sustancias químicas en su elaboración, de modo que causen menos problemas desde que son elaborados hasta cuando son desechados y enterrados.
  • Una sustancia química debe reemplazarse por otra más segura, no por una tóxica. Muchas empresas desean dejar de utilizar sustancias químicas tóxicas. Sin embargo, con frecuencia lo que hacen es remplazar una sustancia química tóxica con otra cuyos efectos ambientales y para la salud no han sido bien estudiados. A menudo la nueva sustancia química resulta ser igual de peligrosa, aunque se considera “más segura” o “ecológica” porque no se han descubierto aún los problemas que causa.
una mujer y un hombre conversan.
Trato de comprar verduras sin plaguicidas, pero ¿cómo comprar un teléfono celular que no contenga sustancias químicas?
Es imposible. Por eso necesitamos un sistema que le dé más importancia a nuestra salud y seguridad que a las ganancias de las empresas.

Sustancias químicas seguras en el lugar de trabajo

Si se va a utilizar una sustancia química en el lugar de trabajo, el patrón tiene la responsabilidad de seleccionar una que:

  • sea esencial para el producto que se elabora, que no podría elaborarse sin ella.
  • sea más segura que las demás alternativas posibles.
  • se utilice en cantidades más pequeñas que otras opciones de sustancias químicas.
  • pueda utilizarse y eliminarse sin hacerles daño a los trabajadores ni a la comunidad.


Es responsabilidad del jefe darle a usted información sobre las sustancias químicas en un lenguaje que usted pueda entender. Los trabajadores que no saben leer bien pueden informarse sobre las sustancias químicas mediante fotografías, videos, demostraciones, explicaciones y prácticas participativas. Cuando usted empieza un nuevo empleo o se le asigna una nueva tarea, su supervisor debe capacitarlo en el manejo seguro de las sustancias químicas con las que trabaja, los efectos de estas para su salud, y qué hacer si ocurre un accidente.

una mujer habla.
Para trabajar como operadores de maquinaria, nos capacitan sobre cómo manejar y utilizar las sustancias químicas. Aprendemos a mezclarlas, almacenarlas y a limpiar las máquinas. Pero cuando vimos que nuestros compañeros de trabajo se enfermaban, entendimos que la capacitación no nos había enseñado sobre los efectos de las sustancias químicas para la salud.