Hesperian Health Guides

Problemas comunes que se dan al aprender a hablar

En este capítulo:

Los niños que pueden ver observan cómo habla la gente y de allí sacan ideas para comunicarse ellos mismos. Un niño que no puede ver bien no tiene manera de hacer eso. Por lo tanto, quizás se tarde más en aprender a hablar que un niño que puede ver. Al aprender a hablar, un niño que no puede ver bien, muchas veces...

  • repite lo que dicen los demás en vez de decir lo que él piensa.
  • usa de una forma equivocada las palabras como él, tú, ellas, nos, me, ti y usted (pronombres).
  • no voltea hacia la persona que está hablando.
  • hace muchas preguntas.


Si su niño tiene algunos de estos problemas, aquí le ofrecemos algunas actividades que podrían ayudarle.

Para ayudar a su niño a expresar sus propios pensamientos

Es natural que un niño pequeño repita lo que dicen los demás. De hecho, hay que animar a un niño pequeño a repetir las palabras, ya que eso le ayuda a aprender a hablar. Pero un niño que no puede ver bien muchas veces sigue repitiendo las palabras por mucho tiempo, en vez de aprender a decir lo que está pensando. Esto sucede porque...

  • quizás el niño quiera seguir conversando, pero no sabe cómo expresar su deseo.
  • tal vez el niño no entienda las palabras que oye, porque no puede ver de qué se está hablando.
  • quizás repita las palabras para tratar de entender lo que quieren decir.


Una mujer y su hijo hablan.
¿Quieres frijoles?
¿Quieres frijoles?
Sí, quiero frijoles. Están muy sabrosos.

Si su niño repite lo que usted dice, indíquele que lo oyó y diga algo más acerca de lo que él haya repitido. Esto le mostrará que usted lo está escuchando. También le enseñará otros modos de responder.

Un hombre y su hijo hablan.
Papá ya se va, Rashid.
Papá ya se va, Rashid.
Rashid, ¿estás triste? ¿Me estás diciendo que no quieres que me vaya?


Trate de entender qué es lo que su niño está tratando de decirle cuando repite sus palabras. Muchas veces, un niño puede tener sentimientos o ideas que él quiere discutir, pero que no puede nombrar. Trate de descubrir esas ideas y sentimientos.

Una mujer habla con su hijo mientras ponen piñas en una canasta de fruta.
Ésta es una piña. Siente que áspera es por fuera. Cuando la partimos, es casi lisa y muy dulce, por dentro.



Asegúrese de que, en su comunidad, su niño tenga muchas oportunidades de aprender cosas acerca del mundo y de tocar las cosas de las que ustedes hablen. Así él aprenderá más palabras y tendrá menos necesidad de repetir las cosas. Además, así usted les mostrará a los demás cómo pueden ayudar a su niño.

Una mujer y su hijo hablan.
¿Quieres un poco de sopa?
¿Quieres un poco de sopa?
Noé, si tienes hambre di: —"Sí, quiero sopa."




A medida que su niño vaya creciendo, explíquele que para comunicarse no es útil repetir lo que los demás dicen.

Para ayudar a su niño a usar los pronombres

Los pronombres son palabras como “él”, “ellas”, “tú”, “nos”, “me” o “ti”. Estas palabras pueden referirse a diferentes personas o cosas. Todos los niños tienen algunas dificultades para aprender a usar estas palabras correctamente. Pero los niños que no pueden ver tienen más dificultades porque no pueden ver de quién o de qué se está hablando, o si la persona que está hablando es hombre o mujer. Muchas veces, los niños que no pueden ver bien se tardan 1 ó 2 años más que los otros niños en usar bien los pronombres.

Use pronombres cuando hable con su niño, aunque él aún no los use correctamente. Pero asegúrese primero de que él sepa que usted le está hablando. Para llamarle la atención, usted puede tocarlo muy suavemente o decir el nombre de él.

Una niña se acerca para hablarle a un niño.
Pedro, Juan y yo queremos jugar contigo. ¿Te gustaría jugar con nosotros?

Ayude a su niño a aprender cuáles son las partes de su cuerpo por medio de juegos. Cuando su niño sepa cuáles son las partes de su propio cuerpo, ayúdele a identificar las mismas partes en otras personas.

Una mujer habla con su hijo mientras él apunta a su propia boca.
¿Dónde está tu boca?
Una mujer habla mientras su hijo trata de alcanzarle la boca.
Yo también tengo boca. ¿Puedes hallar mi boca?
Una niña habla mientras le apunta el dedo de su hermanito hacia sí mismo.
Ya es hora de que tú te acuestes.


Si su niño se ve confundido, muéstrele de quién está hablando. Guíele la mano para que él señale a la persona a la que el pronombre se refiere.

Un hombre le habla a su hijo mientras rueda una pelota hacia él.
Primero yo te echo la pelota a ti, Noé.






Juegue a algo con su niño que requiera que ustedes se turnen. Haga hincapié en los pronombres mientras juegan.

Si su niño está usando los pronombres incorrectamente porque repite lo que dicen los demás, pruebe las sugerencias de la sección anterior.

Para ayudar a su niño a voltear hacia quién está hablando

Los niños ciegos no saben que cuando están conversando con alguien, ellos deben darle la cara a esa persona. Eso es porque ellos no pueden ver a la gente hablar.

Enséñele a su niño a voltear hacia las personas con quienes esté hablando.

Una mujer habla mientras voltea la cabeza de su hijo hacia ella.
Voltea hacia mí cuando esté hablando contigo, Bao.



Al principio, mientras habla, usted puede voltearle la cabeza muy suavemente hacia usted.
Un niño le da la espalda a su mamá mientras hablan.
Mamá, ¿qué es ese ruido?
José, por favor voltea hacia mí cuando me hables. Entonces podré contestarte.
Cuando ya sea más grande, pídale que voltee hacia usted cuando le hable.

Para ayudar a su niño cuando hace muchas preguntas

La mayoría de los niños pasan por una etapa en la que hacen muchas preguntas. Sin embargo, los niños ciegos hacen preguntas por más tiempo. Esto se debe a que...

  • no pueden ver lo que está pasando a su alrededor.
  • no saben suficientes palabras para poder llevar una conversación.
  • quieren estar en contacto con otra persona.
  • los adultos les hacen preguntas con mucha frecuencia.


Si su niño hace tantas preguntas que a usted le cuesta trabajo contestarlas todas, o si parece que por hacer tantas preguntas él no está aprendiendo otras formas de hablar, él necesita su ayuda.

Un niño triste hace preguntas a su mamá mientras mira a su papá y sus 2 hermanitos jugando muy felices; ella le responde.
¿Qué está haciendo papá? ¿A qué están jugando? ¿Cuándo van a dejar de jugar?
Sandip, a ti también te gustaría jugar, ¿verdad? Por qué no le preguntas a papá: —¿Puedo jugar yo también?


Muchas veces las preguntas se deben a algo que su niño está sintiendo. Trate de descubrir sus sentimientos y de responder a ellos.

Una mujer habla con su hijo mientras tiende la ropa afuera.
¿Oyes esos ruidos tan fuertes? Hay unos hombres con camiones muy grandes que están trabajando en la carretera. Más tarde podemos ir a visitarlos.


Cuando sepa que su niño va a tener una nueva experiencia, descríbasela primero. Así él no tendrá que hacer tantas preguntas para averiguar qué está pasando.

Una mujer habla con su hijo.
Ya es la hora de que te duermas.


Fíjese cómo le habla a su niño. ¿Le hace usted muchas preguntas? Si es así, convierta algunas de sus preguntas en declaraciones. Por ejemplo, en vez de preguntarle: —¿Ya te quieres dormir?, dígale: