Hesperian Health Guides

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Prefacio a la edici贸n de 2015

El mundo ha sido testigo de cambios impresionantes desde 1983, cuando escrib铆 la primera edici贸n de Donde no hay dentista. Con frecuencia siento que si una persona se hubiera quedado dormida entonces y hubiera despertado 32 a帽os despu茅s, le habr铆a sido dif铆cil entender muchas de las cosas que hoy damos por sentado. Sin embargo, desafortunadamente, tambi茅n habr铆a encontrado que no mucho ha cambiado, especialmente las desigualdades entre las personas. Dado que por la boca de una persona, se puede comprender mucho sobre sus ingresos, nutrici贸n, salud y bienestar, la desigualdad entre las personas no es solo una cuesti贸n 茅tica o moral, sino tambi茅n dental.

Como lo mencion茅 en la introducci贸n del libro, la salud dental sigue estando fuera del alcance financiero de muchas personas alrededor del mundo, ya sea desarrollado, subdesarrollado o superdesarrollado. Aunque muchos pa铆ses pobres han adoptado la estrategia de salud primaria de la Organizaci贸n Mundial de la Salud y han empezado a capacitar y apoyar a terapeutas dentales que trabajan en contacto directo con las comunidades, esto no ha sido suficiente para satisfacer las necesidades de la mayor铆a de la poblaci贸n. Los gobiernos que por fin han tomado la iniciativa de mejorar la seguridad social o de extender la cobertura de los servicios m茅dicos a comunidades geogr谩fica o econ贸micamente marginadas, siguen considerando la salud dental como una cuesti贸n accesoria y como la 煤ltima prestaci贸n social por otorgar.

Otro cambio que ha acontecido, y no es un cambio positivo, es la propagaci贸n de la diabetes en comunidades en las cuales antes no era un problema, o tal vez solo de manera muy limitada. Aunque se clasifica como una enfermedad no transmisible (ENT) porque no se contagia por g茅rmenes, s铆 se transmite por cambios en la dieta y los estilos de vida alrededor del mundo. A pesar de que las bebidas endulzadas como la Coca Cola ya eran un problema para la salud bucal en el pasado, en nuestros d铆as su propagaci贸n amenaza no solo la dentadura, sino el coraz贸n, el h铆gado y el cuerpo entero. Otro tanto puede decirse de la comida procesada de distintos tipos: las dietas saludables han sido reemplazadas por comidas fabricadas y chatarra que contienen demasiada az煤car y pocos nutrientes.

En Estanbul en 2013, la Federaci贸n Dental Internacional afirm贸 que 36 millones de personas mueren cada a帽o a consecuencia de enfermedades no transmisibles y que 86% de las muertes prematuras ocurren en los pa铆ses en v铆as de desarrollo. La FDI emiti贸 un llamado a los dentistas no solo a defender y promover la salud bucal, sino tambi茅n a comprometerse a tomar m谩s responsabilidad para mejorar la salud, la calidad de vida y el bienestar de sus pacientes y del p煤blico en general. Espero que los lectores de Donde no hay dentista encuentren precisamente esa perspectiva m谩s amplia de la salud, as铆 como el compromiso de los dentistas a favor de la justicia social.

Me es muy grato saber que Hesperian va a publicar una nueva edici贸n de Donde no hay dentista. Me parece a煤n m谩s satisfactorio saber que este libro sigue siendo 煤til para capacitar, empoderar y motivar la colaboraci贸n de nuevas generaciones de promotores y terapeutas de la salud dental. Como dentista, siempre me he sentido bien al mitigar el dolor de una persona o al tratar alguna infecci贸n, pero el n煤mero de personas que necesitaba ayuda siempre fue mayor al que pude siquiera esperar atender. Solo ampliando los servicios primarios de salud para que incluyan a la salud bucal, podemos esperar progreso en la materia. Hoy en d铆a, esto significa promover los derechos de las personas a tener una dieta saludable, una vida digna y acceso a servicios de salud.


Esta p谩gina se actualiz贸 el 05 ene 2024