Hesperian Health Guides

Atender al bebé

En este capítulo:

Seque al bebé, póngalo sobre el vientre de la madre y tápelo con una manta en cuanto nazca, incluso antes de que corte el cordón. El cuerpo de la madre mantendrá calientito al bebé, y el olor de la leche de la madre lo animará a mamar. Trate al nuevo bebé con cuidado.

Nota: En muchos hospitales, los doctores o las enfermeras alejan al bebé de la madre para examinarlo. Eso les conviene a los doctores y las enfermeras, pero no es lo mejor para el bebé. No hay que alejar al bebé de la madre, excepto en una emergencia.

Mantener al bebé calientito y seco

Mientras mueve el bebé, séquele todo el cuerpo con una toalla o un paño limpio. Los bebés se enfrían fácilmente y el frío puede enfermar o debilitarlos. Esto explica porqué es tan importante mantener el contacto piel a piel entre el bebé y la madre. Cubra al bebé con un paño limpio y seco. Asegúrese de taparle la cabeza y no deje que le den corrientes de aire.

Si hace calor, no envuelva al bebé con paños o mantas gruesas. Si el bebé se calienta demasiado, podría deshidratarse. Un bebé sólo necesita una capa más de ropa que un adulto.

Espere un día antes de bañar a un bebé recién nacido para que no se enfríe. Si tiene frío, eso puede causar enfermedad.

Revisar los signos físicos del bebé

Algunos bebés están alertas y fuertes desde que nacen. Otros se tardan un poco, pero después de unos cuantos minutos respiran y se mueven mejor, se vuelven más fuertes y se ponen menos azules.

Para ver qué tan sano está un bebé, observe:

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  • la respiración
  • los latidos del corazón
  • el tono muscular
  • los reflejos
  • el color

Usted puede revisar estos signos mientras el bebé toma el pecho.

La respiración

Los bebés deben empezar a respirar de una forma normal en menos de 1 ó 2 minutos después de nacer. Los bebés que lloran después de nacer generalmente están respirando bien. Pero muchos bebés respiran bien y no lloran para nada.

Si un bebé tiene dificultades para respirar, necesita ayuda.

Un bebé hace sonidos mientras respira.
Unj...unj...
unj...unj

Un bebé que tiene problemas para respirar necesita ayuda. Esté pendiente de estos signos de dificultad para respirar:

  • Las fosas nasales del bebé se abren mucho a medida que trata de respirar.
  • La piel entre las costillas del bebé se hunde cuando trata de respirar.
  • El bebé respira demasiado rápido: más de 60 respiraciones por minuto.
  • El bebé respira demasiado lento: menos de 30 respiraciones por minuto.
  • El bebé gruñe o hace ruidos cuando respira.


Si un bebé tiene dificultad para respirar, déjelo sobre el vientre de la madre y sobe la espalda del bebé con su mano, de arriba a abajo, con firmeza. Nunca golpee o lastime a un bebé ni lo levánte por los pies para hacerlo llorar. Si un bebé sigue con dificultad para respirar, dele oxígeno si lo tiene. Vigile al bebé: si estos problemas no se mejoran, tal vez necesite ayuda médica.

Para darle oxígeno a un bebé que no está respirando bien
  • dé 5 litros de oxígeno
cada minuto, por 5 a 10 minutos
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Si tiene una mascarita de oxígeno para un bebé, póngalo en la cara del bebé. Si no tiene una máscara, haga un hueco con su mano sobre la cara del bebé y sostenga el tubo de oxígeno cerca de su nariz (a 1 ó 2 centímetros de la cara).


Cuando el bebé esté respirando mejor, apague lentamente el oxígeno, durante varios minutos.


Probablemente no servirá aspirarle la boca y la nariz a un bebé que no está respirando bien. Eso podría dificultarle más la respiración.

El bebé no respira

Un bebé que no está respirando ½ minuto después de nacer, aún si ha sobado la espalda con firmeza, o que sólo está haciendo esfuerzos para respirar, necesita ayuda de inmediato. Empiece a dar respiración.

Si no respira pronto, podría sufrir daño cerebral o morir. Es posible salvar a la mayoría de los bebés que no respiran. Si usted sigue los pasos aquí, el bebé probablemente se recuperará bien.

Cómo dar respiración boca a boca

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  1. Acueste al bebé boca arriba. Debe estar sobre una superficie firme, como una cama firme, una mesa, una tabla o el piso. Mantenga calientito al bebé. Póngalo encima de un paño caliente y cúbralo con otro paño, pero déjele el pecho destapado.
  2. Acomódele la cabeza al bebé de modo que dé la cara directo hacia arriba. Eso le abrirá la garganta para ayudarle a respirar. Usted podrá colocar al bebé en esa posición fácilmente poniéndole un pequeño paño enrollado debajo de los hombros. No le doble la cabeza mucho hacia atrás porque volverá a cerrarle la garganta. Tal vez el bebé empiece a respirar cuando lo ponga en esa posición.
  3. Si el bebé tenía meconio espeso cuando nació, aspírele la garganta rápidamente.
  4. Ponga su boca sobre la boca y la nariz del bebé. O ciérrele la boca al bebé y póngale su boca sobre la nariz.
  5. Suelte aire en la nariz y la boca del bebé. Use sólo la cantidad de aire que le quepa fácilmente en las mejillas. No sople. Si usa mucho aire podría lastimarle los pulmones al bebé. Para empezar, dele de 3 a 5 respiraciones lentas. Eso le sacará el líquido que tenga en los pulmones. Luego dele bocanadas pequeñas y rápidas más o menos cada 3 segundos.
  6. Una mujer pone la boca sobre la cara de un bebé mientras piensa.
    Res-...
    La misma mujer cuenta los segundos entre las respiraciones.
    ...piii-ra..
    La mujer pone la boca sobre la cara del bebé otra vez.
    Res-...
    La mujer cuenta los segundos entre respiraciones otra vez.
    ...piii-ra...
  7. Observe el pecho del bebé. Debe inflarse a medida que usted le dé bocanadas de aire.
  8. Si el pecho del bebé no se levanta, vuelva a acomodarle la cabeza al bebé—el aire no le está entrando en los pulmones.
  9. Dé más o menos 30 respiraciones por minuto, aunque no es tan importante que dé el número exacto.
  10. Esté pendiente de la respiración del bebé. Si empieza a llorar o a respirar por lo menos 30 respiraciones por minuto, deje de darle respiración boca a boca. Quédese cerca de él y vigílelo para asegurarse de que esté bien.

Si el bebé no respira, o si respira menos de 30 respiraciones por minuto, siga dándole respiración boca a boca.

¡ADVERTENCIA! Los pulmones de los bebés son pequeños y delicados. No sople con fuerza, porque podría romper los pulmones. Suelte pequeñas bocanadas de aire de las mejillas, no del pecho.

Si un bebé no empieza a respirar por sí mismo después de darle respiración boca a boca durante 20 minutos, probablemente nunca respirará. El bebé morirá. Deje de darle respiración de boca a boca y explíquele a la familia lo que pasó.

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Nota: Cuando le da respiración boca a boca a un bebé, hay un pequeño riesgo de que usted o el bebé se contagien de una infección. Para disminuir el riesgo, puede tapar la boca del bebé con gasa o un pedacito de tela muy delgada. O pueda comprar una máscara especial que se pone sobre la boca y nariz mientras la partera le pasa aire al bebé a través de la máscara. Sólo use una máscara que esté diseñada específicamente para ese uso.
Es posible que pueda comprar una máscara con una bolsa que puede darle justo la cantidad correcta de aire al bebé, pero usted debe recibir capacitación para usarla.
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El ritmo del corazón

El corazón de un recién nacido debe latir de 120 a 160 veces por minuto—es decir, 2 veces más rápido que el corazón de un adulto. Escuche el corazón del bebé con un estetoscopio o póngale 2 dedos encima del corazón. Averigüe lo más pronto posible qué tan rápido late el corazón del bebé para ver si él necesita ayuda. Cuente los latidos por 6 segundos, luego multiplique por 10 (o agregue un “0” — si usted cuenta 12 latidos en 6 segundos, el corazón está latiendo 120 veces por minuto). Después que el bebé tiene buen color y está respirando bien usted puede tomar el tiempo del ritmo de los latidos por un minuto completo.

Escuche el corazón de cada bebé que atienda para que aprenda lo que es y no es normal.

Si el ritmo del corazón de un bebé es de menos de 100 latidos por minuto, o incluso si el corazón no le está latiendo, dele al bebé respiración de boca a boca.

Si el corazón le está latiendo más de 180 veces por minuto, consiga ayuda médica. El bebé podría tener un problema del corazón.

Un bebé recién nacido tiene las piernas y los brazos doblados, apretados y cerca del cuerpo.
Este bebé tiene buen tono muscular.
Un bebé recién nacio tiene las piernas y los brazos abiertos y sueltos.
Este bebé está ‘aguado’.

El tono muscular

Un bebé que sostiene las piernas y los brazos apretados y cerca del cuerpo, y las rodillas y los codos doblados, tiene músculos fuertes y sanos, o buen tono muscular. Un bebé que está ‘aguado’ (flácido) no tiene buen tono muscular. Tiene las piernas y los brazos abiertos y sueltos. Algunos bebés están aguados cuando nacen porque no recibieron suficiente oxígeno antes de nacer. Pero los brazos y las piernas de un bebé sano se deben fortalecer en unos cuantos minutos.

Mientras más tiempo permanecen aguados los brazos y las piernas, mayor es la probabilidad de que el bebé esté en peligro. Un bebé aguado no respirará bien. Asegúrese que el bebé esté completamente seco y póngalo piel a piel sobre el vientre de la madre para mantenerlo calientito. Si el bebé sólo está un poco aguado, sóbele la espalda y háblele. Tal vez eso le ayude al bebé a despertar y esforzarse más para respirar. Si el bebé está muy aguado, sobre todo después del primer minuto, aspírele o límpiele la boca y la nariz. Quizás también necesite oxígeno.

Los reflejos

Los reflejos son las reacciones naturales del cuerpo. Por ejemplo, cuando una persona se va a caer, saca las manos para detenerse, sin ni siquiera pensarlo. O si un insecto le vuela hacia el ojo, la persona parpadea. Los buenos reflejos son una indicación de que el cerebro y los nervios están funcionando bien.

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Reflejo de Moro: brazos muy abiertos

Al nacer, un bebé sano debe tener estos reflejos:

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mueca
  • Mueca. El bebé debe hacer una mueca si usted le aspira la boca y la nariz.
  • Reflejo de Moro. Si alguien mueve el bebé de repente o si él oye un ruido fuerte, abre mucho los brazos de una forma tiesa y también abre las manos.
  • Estornudos. Un bebé sano estornuda cuando tiene agua o moco en la nariz.

Si el bebé no tiene ninguno de esos reflejos, pero está respirando y el corazón le está latiendo más de 100 veces por minuto, consiga ayuda médica.

El color

La mayoría de los bebés se ven azules o incluso morados cuando nacen, pero en 1 ó 2 minutos se ponen de un color más normal.

Los bebés de piel más oscura no se ven tan azules como los bebés de piel clara. Fíjese si los bebés de piel oscura tienen las manos y los pies azulados. Todos los bebés se pueden ver oscuros o pálidos si no les está llegando suficiente aire a los pulmones.

El bebé está muy pálido o sigue azul después de unos cuantos minutos

Está bien si las manos o los pies de un bebé permanecen un poco azules muchas horas. Pero no es normal que el cuerpo de un bebé permanezca azul o pálido más de 5 minutos. Por lo general, los bebés permanecen pálidos o azules porque no están respirando bien.

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Los bebés también pueden estar azules:

  • cuando tienen frío.
  • cuando tienen una infección.
  • cuando tienen problemas del corazón.

Tome la temperatura al bebé o tóquelo para ver si está calientito. Ponga al bebé piel a piel sobre el vientre de la madre y envuélvalo en mantas o paños. Si el bebé tiene un gorrito, póngaselo.

Si el bebé sigue azul o pálido una vez que esté calientito, es un signo de que necesite ayuda para respirar. Si tiene oxígeno, déselo ahora. Revísele el ritmo del corazón y la respiración. Si al bebé le está costando trabajo respirar, vea aquí.

Si el bebé sigue azul o pálido después de que le dé oxígeno, consiga ayuda médica.

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Ayudar al bebé para que tome el pecho

Si todo está normal después del parto, la madre debe darle el pecho a su bebé de inmediato. Al principio tal vez necesite ayuda. El Capítulo 16, trata sobre dar el pecho y explica cuáles posiciones sirven bién.

La primera leche que sale del pecho es amarillenta y se llama calostro. Algunas mujeres piensan que el calostro es dañino para el bebé y no le dan el pecho el primer día después del parto. Pero, ¡el calostro es muy importante! Protege al bebé contra las infecciones. Además, el calostro contiene toda la proteína que el recién nacido necesita.

Es provechoso para la madre y el bebé que ella le dé el pecho lo antes posible.

  • Dar el pecho hace que la matriz se encoja. Eso ayuda a que la placenta salga y ayuda a prevenir el sangrado abundante.
  • Dar el pecho ayuda a drenar el líquido que el bebé tenga en la nariz y en la boca para que respire mejor.
  • Dar el pecho es una buena manera de juntar a la madre y el bebé para que empiecen a conocerse.
  • Dar el pecho consuela al bebé.
  • Dar el pecho puede ayudar a la madre a relajarse y a alegrarse de su nuevo bebé.
  • La leche materna es el mejor alimento posible para el bebé.

Si le parece que el bebé no puede mamar, vea si tiene mucho moco en la nariz. Para que el moco salga, acueste al bebé atravesado sobre el pecho de la madre, con la cabecita de lado e inclinada hacia abajo. Acaríciele la espalda, desde la cintura hasta los hombros. Una vez que salga el moco, ayude al bebé a tomar el pecho de la madre otra vez.