Hesperian Health Guides

Maneras de facilitar el entrenamiento

En este capítulo:

Así como no hay que atrasar el entrenamiento, tampoco hay que empezarlo antes de tiempo. Si trata de entrenar a un niño cuando su cuerpo todavía no ha desarrollado el control necesario para orinar y obrar (cagar), lo más probable es que fracase, y que se frustren tanto usted como el niño. Normalmente, un niño está listo a los 2 ó 2½ años de edad. Pero con algunos niños será necesario esperar hasta los 3 ó 4 años, o más tarde.

La mayoría de los niños aprenden a mantenerse limpios mucho antes de lo que aprenden a mantenerse secos. Pero como un niño orina mucho más seguido de lo que caga, si le enseña a ‘estar seco’ pronto aprenderá a ‘estar limpio’ también.

Hay 3 pruebas sencillas para ver si su niño está ‘listo’ para aprender a ir al baño. Estas son: control de la vejiga, disposición a cooperar y habilidad física. disposición a cooperar y habilidad física. Estas pruebas y muchas de las sugerencias para entrenar al niño a ir al baño fueron adaptadas del libro Toilet Training in Less Than a Day by Azrin and Foxx.)

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una mujer hablando mientras extiende sus manos hacia un niño que sostiene una pelota.
Ahora dame la pelota
  • Control de la vejiga. ¿Orina su niño mucho de una sola vez, en lugar de chorrear a cada rato? ¿A menudo permanece seco por varias horas? ¿Parece saber cuándo va a orinar (tiene una cierta mirada, aprieta las piernas, etc.)? Si el niño hace estas 3 cosas (o por lo menos las 2 primeras) probablemente tiene suficiente control y conciencia para empezar el entrenamiento.
  • Disposición a cooperar. Para saber si el niño entiende lo suficiente y está dispuesto a cooperar, pídale que haga algunas cosas sencillas: que se acueste, se siente, señale algunas partes de su cuerpo, meta algo en una caja, le dé un objeto e imite una acción (como aplaudir). Si hace todo lo que le pide, es probable que esté mentalmente listo para aprender a ir al baño.
  • Habilidad física. ¿Puede el niño recoger objetos pequeños fácilmente? ¿Puede caminar o moverse lo suficiente? ¿Puede acuclillarse o sentarse en un banco y mantener el equilibrio? Si puede, probablemente sea capaz físicamente de ir al baño solo. Si no, es probable que de todos modos lo pueda entrenar, pero quizás tenga que ayudarle un poco.


Casi todos los niños mayores de 2 años pasan estas 3 pruebas. Si no, usualmente es mejor esperar un poco antes de empezar el entrenamiento, o ayudar al niño a prepararse más.

PROBLEMAS ESPECIALES

Si el niño aún no tiene suficiente control de la vejiga o entendimiento, es mejor esperar hasta que sea mayor. Por ejemplo, algunos niños con parálisis cerebral se tardan más en desarrollar el control para orinar.

Si el niño no oye o no entiende lo que le dice, o si tiene retraso mental, entrénelo mostrándole lo que hay que hacer en vez de decírselo. Invente ‘señas’ o gestos para las palabras ‘mojado’, ‘seco’, ‘sucio’, ‘limpio’ y ‘bacinica’ o ‘letrina’. En vez de usar un muñeco, es mejor que otro niño le demuestre cómo ir al baño.

Si el niño es terco, si se niega a cooperar cuando le pide que haga algo sencillo, o si llora y grita cuando no consigue lo que quiere, será más difícil entrenarlo. Es común que los niños con discapacidad sean tercos o que se nieguen a hacer lo que se les pide—porque en general están muy mimados o demasiado protegidos. Antes de tratar de entrenar a estos niños, conviene ayudarles a mejorar su actitud y conducta. Hablamos de esto en el Capítulo 40.

Si la discapacidad física de un niño le dificulta ir a la letrina o al baño, o a bajarse la ropa, acuclillarse, sentarse o limpiarse, hay que buscar maneras de ayudarle y objetos que le permitan ser lo más independiente posible. Hablaremos de esto abaj.

2. Ponga al niño sobre la bacinica cuando sea más probable que la vaya a usar

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Antes de empezar el entrenamiento, durante varios días observe a qué hora del día el niño orina y obra. Usualmente habrá ciertas horas a las que acostumbra hacerlo—por ejemplo, poco después del desayuno.

Déjelo sentado hasta que ‘haga’—o por no más de 10 minutos.

Si el niño ‘hace’, aplauda, béselo, muéstrele lo que ha hecho y hágale saber lo contento que usted está.

Si no ‘hace’, ignore el hecho. No regañe al niño ni lo haga sentirse mal porque podría empezar a tenerle miedo a la bacinica o a odiarla, y dejaría de usarla.

3. Premie y felicite al niño por sus éxitos

una mujer y una niña hablando.
¿Estas seca?
Si, seca.
¡Que nina tan grande eres ya!

Cuando le enseñe al niño a ir al baño—al igual que cuando le enseñe cualquier otra cosa—es mejor que lo premie cuando tenga éxito y no que lo castigue cuando fracase. Cuando el niño orine u obre donde debe, felicítelo, abrácelo, béselo y demuéstrele su aprobación. Pero asegúrese de que el niño entienda que usted está contento, no porque él obra u orina sino porque se mantiene limpio y seco. Cuando lo esté entrenando, revíselo seguido para ver si está ‘seco’ y limpio’. Siempre que lo esté, felicítelo. Además, enséñele a revisarse a sí mismo.

Cuando el niño tenga ‘un accidente’ y se moje o ensucie, no lo regañe ni lo castigue. Es mejor que lo limpie y lo cambie tranquilamente. Cuando mucho, diga algo amistoso (pero que no demuestre aprobación) como, “¡Ni modo! Esperemos que no vuelva a pasar”.


Ilustración de lo siguiente: un niño bajándose los pantalones.
Guíele las manos al niño.

4. Guíe los movimientos del niño con las manos—no con la voz

Cuando al niño se le dificulte hacer algo—por ejemplo, bajarse la ropa—no lo haga usted por él (si es algo que él puede aprender a hacer por sí mismo). Y no le diga cuál es su error y cómo corregirlo. Mejor, guíele despacio las manos con las suyas para que él aprenda a hacer cada cosa por sí mismo.

5. Use modelos, ejemplos y demostraciones

una mujer hablando con un niño mientras observan a otro niño que usa una letrina.
¡Mira como, quique hace popo en el hoyo! ¿Duqieres hacer popo tu tambien?

Una de las mejores formas de enseñar algo es a través de un ejemplo—sobre todo si el ejemplo lo da una persona que el niño quiere, admira y trata de imitar. Aún antes de que el niño esté listo para aprender a ir al baño, empiece a prepararlo dejándolo que mire cómo sus hermanos lo hacen. Dígale que cuando él sea grande podrá hacer lo mismo.

También puede empezar el entrenamiento usando un muñeco que ‘orina’. Puede usted comprar el muñeco o lo puede hacer con

un guaje (bule) o con un biberón dentro de un muñeco de trapo
un muñeco de calabaza con una boca para poner agua y 2 tapones para quitar para orinar y defecar.
boca abierta (ponga el agua por aquí)
tapón (sáquelo para que orine)
tapón (sáquelo para que obre)
una botella dentro de una muñeca; el pezón, con un gran agujero, es donde la muñeca hace pipí.
hoyo grande en el biberón
Cuando está acostado no orina.
la muñeca sentada en una olla.
Cuando se sienta, orina.

Muéstrele al niño cómo el muñeco orina en la bacinica. O mejor, pídale al niño que le enseñe al muñeco a ir al baño. Asegúrese de incluir cada paso que el propio niño tendrá que seguir después. Por ejemplo:

Primero, haga que el niño le ‘enseñe’ al muñeco cómo llegar al excusado—y luego que le ayude a bajarse la ropa. Después pídale al niño que le enseñe al muñeco cómo subirse al excusado y sentarse allí hasta que orine. Trate de que la situación se parezca lo más posible a la del propio niño. Use el mismo excusado que él vaya a usar y en el mismo lugar.
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Convierta esto en un juego, pero asegúrese de que el enfoque sea el uso del excusado.
Un niño hablando con un muñeco.
¡Estas seco! ¡Que bien!
Una vez que el muñeco haya ‘orinado’, pídale al niño que le suba la ropa. Pídale que revise si el muñeco está seco. Si lo está, dígale al niño que lo felicite.


Es importante, sobre todo para un niño retrasado o con problemas del lenguaje, ver a menudo cómo otras personas (no sólo los muñecos) disfrutan y reciben premios por usar el excusado.

6. Adapte la forma de ir al baño según las necesidades especiales del niño

Muchos niños con discapacidad pueden ir al baño solos si usan ciertas adaptaciones. Diferentes niños necesitarán diferentes adaptaciones. A menudo las siguientes son útiles:

  • Si al niño se le dificulta bajarse la ropa—puede usar prendas sueltas con un cinturón elástico o con ‘Velcro’.
Posición correcta de las manos
para bajarse los pantalones o para subírselos
Hay que enganchar los dedos gordos por adentro del pantalón y empujar. Posición de las manos para bajar los pantalones. Hay que poner la mano por adentro para subirlos. Posición de las manos para subir los pantalones. Durante el entrenamiento, sujétele la camisa al niño para que no le estorbe—o no le ponga camisa.
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  • Puede usar pantaloncillos ‘de entrenamiento’ hechos con tela de toalla que absorba la orina.
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  • Un niño con parálisis cerebral o espina bífida quizás pueda desvestirse más fácilmente estando acostado. Consígale un tapete limpio.
Ilustración de lo siguiente: niña en un orinal.
Algunos niños, como esta niña con parálisis cerebral, necesitan sentarse. Esta bacinica se hizo adaptando una sillita de madera.
DVC Ch38 Page 342-6.png DVC Ch38 Page 342-7.png
  • Si la gente acostumbra acuclillarse para obrar, pero al niño se le hace difícil, un apoyo sencillo le puede ayudar.
  • También es posible adaptar las letrinas.
una letrina con pasamanos.
pasamanos (barandal) que puede levantarse
letrina con 2 agujeros; uno chico con escalón para niños
una niña en silla de ruedas que usa una letrina que tiene un pasamanos alto, apoyabrazos y un asiento de inodoro al nivel de la silla de ruedas.
soportes, para los hombros o brazos cerca del excusado
asiento del excusado a la altura del asiento de la silla de ruedas
pasamanos alto para que sea más fácil pasar de la silla al excusado
Haga grande la entrada a la letrina y la letrina misma para que quepa una silla de ruedas. Ponga la puerta de modo que cuando alguien entre en silla de ruedas quede junto al ‘excusado’ sin tener que darse la vuelta.

Asegúrese de que sea fácil llegar de la casa a la letrina y de que el camino a la letrina esté parejo (nivelado).
  • Una bacinica sencilla es un buen instrumento para entrenar a los niños chicos. Es posible hacerle muchas adaptaciones para los niños con discapacidad.
bacinica sencilla bacinicas más complicadas A este excusado para bebés se le puede sacar la bacinica. Apoya bien la espalda y los lados.
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Estas apoyan bien la espalda. DVC Ch38 Page 343-3.png
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La madre de un niño con mucha discapacidad por parálisis cerebral puede ponerse la bacinica entre las piernas. Así le podrá apoyar la espalda al niño mientras que le detiene los hombros hacia adelante y le mantiene las caderas dobladas y las rodillas separadas. Quizás después sea posible poner al niño en un asiento esquinado—que también le mantenga los hombros y los brazos hacia adelante y las caderas dobladas.
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Ilustración de lo anterior: un asiento de esquina.
Tal vez se necesiten 2 postes para mantener separadas las rodillas.



balde
Una caja de cartón también puede servir bien de asiento. Use su imaginación y cualquier material que pueda conseguir para ayudarle al niño a hacer sus necesidades solo.
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Para los niños con discapacidades severas es posible construir ‘asientos de excusado’ en sillas especialmente diseñadas.
Ilustración de lo anterior: una silla con un estante para una olla.
estante para la bacinica
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Para sentarse, el niño puede usar un cojín que cubra el asiento del excusado DVC Ch38 Page 343-13.PNG
Ponga un estante para la bacinica.
O deje abierto el espacio bajo la silla para que pueda poner la silla entera sobre el excusado.
Si el niño no se puede sentar, le puede usted hacer un ‘excusado’ en forma de cuña como éste. Ilustración de lo anterior: caja en forma de cuña con un agujero en la parte superior.
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Lo puede usar en la cama,
Puede recortar un balde de plástico con el mismo ángulo que el ‘excusado’ para que quepa justo bajo el hoyo. DVC Ch38 Page 344-3.png O sobre el suelo si el niño puede rodar o arrastrarse, pero no levantarse o sentarse por sí mismo. De esta manera, el niño puede hacerse cargo de sus necesidades.
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Usted puede hacer un asiento como éste para el niño con espasticidad o falta de equilibrio. Puede poner la barra una vez que el niño se haya sentado. DVC Ch38 Page 344-5-a.png Puede hacer el asiento para acomodarlo sobre una bacinica, una letrina en el suelo o un excusado.
Bacinica de llanta — suave, segura, lavable
(Vea Los 3 ejemplos siguientes son del manual UPKARAN.)
Puede usar la llanta sola, o sobre un hoyo en el suelo, o sobre un armazón de metal o madera sobre el excusado. DVC Ch38 Page 344-8.png
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Para que la orina no entre en la llanta, puede forrarla con tiras de cámara de llanta bien apretadas.
Asiento de carrizo con barras para subirse Excusado cerrado de madera o triplay
Le puede agregar esta barra movible, si es necesario DVC Ch38 Page 344-9.png
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inodoro de madera con respaldo, asiento y orinal extraíble.
Respaldo movible para que la madre pueda limpiar al niño cuando termine.
asiento movible
O puede poner el asiento sobre un hoyo en el suelo.
Soporte movible de la bacinica— para que sea fácil de vaciar
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RECUERDE: Cuando el niño con discapacidad se vuelva mayor, al igual que otros niños, querrá estar solo cuando vaya al baño o haga cualquier otra cosa personal. Déjelo estar solo cuando él quiera.

Esta página se actualizó el 05 ene 2024