Hesperian Health Guides

El inicio en una aldea—¿por donde empezar?

En este capítulo:

Por lo general, la rehabilitación de las personas con discapacidad en un barrio o una aldea tiene 2 metas principales:

  1. Crear una situación que le permita a cada persona con discapacidad llevar la vida más satisfactoria, independiente y plena posible, en una estrecha relación con los demás.
  2. Lograr que otra gente—familiares, vecinos, niños, miembros de la comunidad—acepte, respete e incluya en su vida diaria a las personas con discapacidad; que se lleve con ellas de un modo natural, que reconozca sus dones y destrezas, y que les ofrezca las mismas oportunidades que a los demás.


Una de las mejores formas de lograr que la comunidad entienda mejor a las personas con discapacidad es incluyendo a las personas con y sin discapacidad en las mismas actividades. Los siguientes capítulos presentan diferentes actividades que pueden ayudar a la gente a entender y respetar más a las personas con discapacidad. Los trabajadores de rehabilitación pueden incluir estas actividades en su programa. O diferentes personas interesadas—padres, maestros o líderes religiosos—las pueden introducir en su comunidad. De hecho, algunas de estas actividades pueden despertar el interés del pueblo en la posibilidad de empezar un pequeño programa comunitario de rehabilitación.

Hay muchas maneras de animar a la gente a participar más en un programa. Por ejemplo, se puede empezar por reunir a las personas con discapacidad y a sus familiares. A veces, uno o varios de los líderes de la comunidad tendrán un hijo o un pariente cercano que tiene discapacidad. Estas personas, con un poco de ánimo, pueden hacerse responsables de organizar a otras familias con niños con discapacidad o de iniciar un programa local de rehabilitación.

Es mejor empezar con lo que más le preocupa a la gente. Por ejemplo, en Peshauar, Paquistán, se formó un programa comunitario para niños con retraso mental, porque varias familias indicaron que se necesitaba. En Nicaragua, un grupo de revolucionarios con daño de la médula espinal inició un programa para producir sillas de ruedas baratas, con el fin de satisfacer sus propias necesidades. En México, un equipo de promotores de salud con discapacidades físicas inició un programa rural de rehabilitación para niños con discapacidades físicas y sus familias. Hoy en día, todos estos programas han crecido y han ampliado sus servicios para poder atender muchas más discapacidades que cuando empezaron.

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En un programa comunitario todos ayudan. Aquí la mamá de un niño con polio cose calcetines (los cuales se usan bajo los yesos).

Algunos niños tienen discapacidades múltiples. Por eso es difícil limitarnos a atender sólo unas cuantas discapacidades, y no otras. Debemos tratar de satisfacer las necesidades del niño en general, teniendo en cuenta a su familia y a su comunidad. De todos modos, casi siempre es mejor comenzar de una manera más o menos limitada, con un enfoque en el área en que la gente quiera participar. Deje que las cosas se extiendan desde allí, a medida que aparezcan nuevas inquietudes y que más gente empiece a participar.




Esta página se actualizó el 27 may 2020