Hesperian Health Guides

Producción de sillas como pequeña ‘industria rural’

Man in wheelchair painting metal structure.
Un trabajador con discapacidad de PROJIMO pinta el marco de una silla.

En varios países, pequeños grupos de personas con discapacidad han empezado a producir sillas de ruedas a bajo costo, de buena calidad y adaptadas a las necesidades locales. Esto ha sucedido sobre todo en lugares donde las sillas comerciales son muy caras y no sirven para el terreno pedregoso o arenoso.

Algunas de estas ‘pequeñas fábricas’ tratan de ser autosuficientes. Unas cuantas han logrado modestas ganancias sin cobrar mucho.

Algunos programas comunitarios de rehabilitación han abierto pequeños talleres para hacer y reparar sillas de ruedas. Muchas veces, la autosuficiencia es una de sus metas (vender las sillas a un poco más de lo que cuesta hacerlas). Pero como las familias más necesitadas por lo general son las que no pueden pagar, muchas veces los talleres acaban vendiendo las sillas a menos del costo.

¿QUE TIPO DE SILLAS HAY QUE HACER?

Esto depende de muchos factores: costo, destrezas y entrenamiento disponibles, herramientas y equipo necesario, cantidad de dinero disponible para empezar, disponibilidad de materiales, posibilidad de vender las sillas, economía local y necesidades de las personas que usarán las sillas y de sus familias.

Drawing of wheelchair.

Por ejemplo, las sillas de tubo plegadizas son relativamente caras de hacer y requieren de más destrezas, capacitación y equipo. Pero muchas veces funcionan mejor, duran más y son más fáciles de transportar que otras sillas. Estas sillas que son de alta calidad y se ven bien—pintadas o hasta cromadas—pueden venderse mejor aunque sean algo caras, y pueden competir con las sillas de fábrica.

Si la mayoría de las sillas serán para niños y familias pobres, quizás sea mejor hacer sillas baratas de madera. Estas son fáciles de construir a la medida y de adaptar según lo que cada niño necesite. Puede que una de estas sillas no dure tanto como las demás. Pero el niño irá creciendo y sus necesidades pueden cambiar. Además, se necesitan menos destrezas para construir sillas de madera—más que nada carpintería. Para una familia, este tipo de silla es más fácil de construir, reparar o adaptar.

Lo ideal es que en un taller rural se construya una variedad de sillas de diferentes materiales y a diferentes precios. Es conveniente tener a la mano sillas de todos los modelos y tamaños, con diferentes adaptaciones para que el niño y su familia puedan ver y probar varias alternativas. Asegúrese de hacer sillas pequeñas para niños. Y hágales asientos especiales a las sillas de adultos para que las puedan usar los niños.

Haga todo lo posible por mantener bajos los costos. Ofrezca servicios de reparación para sillas usadas y descompuestas. Así los niños podrán seguir yendo por todos lados, a su gusto. Además aproveche todos los materiales usados y regalados que pueda: ruedas viejas de bicicleta, baleros usados de maquinaria, restos de metal, y tornillos y tuercas de equipos que ya no se usan. Al comprar los materiales básicos, compare precios en diferentes tiendas. Cuando sepa qué necesita, trate de comprar al mayoreo para conseguir mejores precios. Si les explica a los comerciantes el propósito de su trabajo, quizás le den un descuento o le regalen ‘desperdicios’ útiles.

En el Capítulo 66 presentamos los diseños de 6 sillas de ruedas.



Esta página se actualizó el 27 may 2020