Hesperian Health Guides

Síndrome de Down

En este capítulo:

En muchos lugares, el síndrome de Down—o ‘mongolismo’—es la forma más común de retraso mental. Los niños con síndrome de Down son más lentos que otros en aprender a usar el cuerpo y la mente. También tienen ciertas señas o problemas físicos. (Esta combinación de señas se llama ‘síndrome’.) El bebé no se desarrolla normalmente en el vientre debido a un error en los ‘cromosomas’ (el material en cada célula del cuerpo que determina cómo será el bebé).

Estas son las señas típicas del síndrome de Down (pero no todos los niños presentan todas estas señas):

  • Al nacer, el niño parece estar débil y aguado
  • El niño no llora mucho
  • Se tarda más que otros niños de su edad en: voltearse, agarrar cosas, sentarse, caminar, hablar
  • Cuando se le baja de repente hacia el suelo, el bebé no reacciona abriendo los brazos, como lo hace un bebé normal
Un bebé acostado sin brazos extendidos
  • Ojos rasgados; a veces bizco o con mala vista
  • Orejas bajas
  • Boca chica, siempre abierta; paladar alto y angosto; lengua afuera
Un niño con la boca chica abierta con la lengua fuera
  • Un pliegue de piel cubre la esquina interior del párpado
  • Los párpados pueden estar hinchados y rojos
  • El iris del ojo tiene muchas manchitas blancas, como arena. Usualmente, desaparecen como al año de edad
un ojo con iris manchado y piel en las esquinas internas de los párpados
mano corta y ancha con un pliegue profundo en el medio de la palma
  • Manos cortas y anchas con dedos cortos. El dedo chico puede estar curvo o tener un solo pliegue.
  • Un pliegue hondo en la palma (a veces también en niños normales)


  • Cabeza corta o chica, ancha y plana atrás

  • A veces, caderas dislocadas (zafadas)
Un niño con caderas dislocadas
  • Cara plana
  • Nariz chica, plana entre los ojos
Una niña con cuello, brazos y piernas cortos, y pies torcidos hacia dentro.
  • Cuello corto
  • Hombros redondeados
  • Piernas y brazos cortos
  • La rótula (choquezuela) se desliza hacia un lado
  • Pies torcidos hacia adentro y planos
  • Dedo gordo separado de los demás dedos

Otras señas posibles:

  • Las coyunturas del codo, cadera y tobillo pueden estar sueltas y ser flexibles
  • Uno de cada 3 niños tiene problemas del corazón.
  • Puede darles leucemia (cáncer de la sangre).
  • Los niños mayores pueden tener problemas de la vista o del oído. Revíseselos.
  • Uno de cada 10 tiene deformes los huesos del cuello, los cuales pueden zafarse y dañar la médula espinal. Esto puede causar parálisis repentina o progresiva—o una muerte repentina.

Cuidado de los niños con síndrome de Down y otras formas de retraso mental

El retraso mental en niños con síndrome de Down puede ser leve, moderado o severo. Algunos niños nunca aprenden a hablar. Otros sí hablan (y muchas veces les encanta hablar). Muchos aprenden a leer y escribir. La mayoría de estos niños son muy amigables y cariñosos, y se portan bien con las personas que los tratan bien. Aun los niños muy retrasados, con ayuda y una buena enseñanza, usualmente aprenden a encargarse de sus necesidades básicas y a ayudar con el trabajo sencillo. Pueden vivir más o menos normalmente con su familia y la comunidad.

Un niño llenando una tina con agua.
Sobre todo en las áreas rurales, pueden aprender a hacer muchos trabajos importantes. A veces hacen trabajos repetitivos igual o mejor que otras personas.

Pero su desarrollo físico y mental es más lento de lo normal. Por eso, los padres y todos los que atienden a estos niños deben ser muy pacientes con ellos, y desde una edad muy temprana, hacer todo lo posible por ayudarlos a desarrollar sus capacidades físicas y mentales. Para evitar o resolver problemas de conducta, los padres necesitan tener en claro lo que esperan del niño y hacérselo saber a través de su trato con él. Es muy importante que no cambien a cada rato sus esperanzas, ni su forma de tratar al niño. El niño necesita que lo feliciten por las cosas que hace bien y que lo animen. (Vea el Capítulo 40).

Algunos niños con síndrome de Down pueden ir a la escuela, pero necesitarán ayuda adicional. Es importante que los maestros entiendan su discapacidad y ayuden a los otros niños a respetar al niño retrasado. A menos que se le dé comprensión y ayuda en la escuela, a veces es mejor que el niño con síndrome de Down que vive en un área rural se eduque en el hogar, a través del trabajo con su familia.

Un niño quitando clavijas sentado en un regazo de adultos.
Una niña con síndrome de Down aprende a sacar los postes de un tablero de juego. Después aprenderá a acomodarlos de regreso en el tablero. Foto de Teaching Your Down’s Syndrome Infant, escrito por Marci J. Hanson.

El cuidado de un niño con síndrome de Down tiene 3 metas principales:

  1. Ayudar al niño a desarrollar sus habilidades físicas y mentales.
  2. Protegerlo de enfermedades infecciosas.
  3. Prevenir o corregir deformidades.


Aquí hablaremos de las 2 últimas metas. Cubrimos la primera en otros capítulos.

¡IMPORTANTE! Para un niño con síndrome de Down o retraso mental, lea todos los capítulos sobre el desarrollo inicial del niño y de sus habilidades básicas, 33 a 41.

Protección contra las infecciones

Una madre amamantando

El niño con síndrome de Down se enferma más a menudo que otros niños. Es fácil que le dé catarro, bronquitis, pulmonía y otras infecciones. Por lo tanto, es muy importante proteger su salud.

  • Dele leche de pecho el mayor tiempo posible. La leche de pecho tiene ‘anticuerpos’ que ayudan al niño a combatir infecciones. (Si el niño no mama bien, saque leche de sus pechos y désela con cuchara o como pueda.)
  • Como a cualquier bebé, a los 5 meses empiece a darle otras comidas—fruta, frijoles, huevos y arroz—pero siga dándole también leche de pecho. (Como a los demás bebés, péselo cada mes en el centro de salud para asegurarse de que esté creciendo bien.)
  • Las vacunas lo pueden proteger contra varias enfermedades infantiles. Si a un niño con síndrome de Down le da sarampión o tos ferina, es fácil que también le dé pulmonía.
  • Consiga atención médica a tiempo. Cuando el niño tenga dolor de garganta, de oído o mucha tos, llévelo a un promotor de salud lo más pronto posible.

Prevención de las deformidades de los pies y otros problemas

  • Al niño con el dedo gordo muy salido
no le ponga zapatos duros que le doblen el dedo así. Es mejor que use zapatos blandos (como ‘tenis’) o sandalias.
un pie con el dedo gordo saliendo.
un pie en un zapato, con dislocación desde el dedo hacia adentro.
Esto puede causarle una dolorosa dislocación aquí.
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Si el dedo gordo está muy salido, a veces es posible corregirlo con una operación, para que el niño pueda usar zapatos sin problema.

  • Si el niño tiene los pies muy planos, pueden servirle unas plantillas especiales.
  • Si aparece alguna seña de parálisis o falta de sensibilidad en las manos, los pies o el cuerpo, consulte a un ortopedista o a un neurocirujano.

Prevención del síndrome de Down

Uno de cada 800 niños nace con síndrome de Down. Es más común en bebés de madres mayores de 35 años de edad. Sería sensato que las mujeres de más edad planifiquen sus familias para así no tener más hijos después de los 35 años (vea el Capítulo 20 de Donde no hay doctor). Además, si una pareja ya tiene un niño con síndrome de Down, la probabilidad de que tengan otro es mayor de lo normal (más o menos de uno en 50).

En algunos países se puede hacer una prueba (amniocentesis) como a los 4 meses del embarazo para ver si el niño tendrá síndrome de Down. Si es así, la familia puede considerar un aborto (en sociedades donde esto está permitido).



Esta página se actualizó el 01 feb 2021