Hesperian Health Guides

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Control de plagas y enfermedades de las plantas

Las plagas, las enfermedades de las plantas y las yerbas pueden ser una amenaza grave para los cultivos. Las empresas de productos químicos dicen que la única solución es rociar plaguicidas frecuentemente. Pero esto puede causar más problemas que soluciones (ver Capítulo 14). La agricultura sostenible, por el contrario, trabaja sin perjudicar la naturaleza para mantener el equilibrio entre los cultivos, plagas, enfermedades, yerbas y tierra, en un esquema conocido como control natural de plagas o manejo integrado de plagas (MIP).

El control natural de plagas evita los problemas con las plagas y enfermedades de las plantas, y mantiene los productos químicos dañinos fuera de nuestros cuerpos y del medio ambiente. También evita los problemas de dependencia en los productos químicos y la resistencia a los plaguicidas. (Para varios métodos de efecto immediato para resolver problemas de plagas, vea "Rocíe con plaguicidas naturales" y "Métodos físicos para controlar las plagas".)

Pero incluso si uno está dispuesto a usar plaguicidas, es importante determinar primero si hay plagas que estén dañando a los cultivos, cuánto daño están causando, y si los organismos naturales benéficos ya están controlando las plagas. Después, podrá decidir si debe utilizar productos químicos, cuándo hacerlo y qué tipo utilizar.

Para controlar las plagas y enfermedades, mantenga las plantas sanas.

  • Desarrollar una tierra sana. Como los seres humanos, las plantas pueden protegerse mejor contra las enfermedades cuando tiene un balance de nutrientes. También, los insectos benéficos tienden a mantenerse más en los terrenos sanos contribuyendo así a evitar muchas enfermedades de las plantas.
  • Sembrar variedades de plantas resistentes. Hable con los agricultores o agentes de extensión sobre las semillas y compruebe que las que ha escogido son resistentes a las plagas y enfermedades comunes.
  • Espaciar correctamente las plantas. Sembrar los cultivos demasiado cerca limita la exposición al sol y al aire que llega a las hojas, y facilita el avance de las enfermedades. Sin embargo, sembrar cultivos muy separados deja espacio para las yerbas y hace que el suelo se seque; la cosecha podría disminuir. Experimente con el espaciado entre las plantas hasta determinar el mejor para cada cultivo.
  • Sembrar una variedad de cultivos y cambiar donde los siembra. Las grandes extensiones con sólo 1 clase de cultivos atraen a las plagas que les gusta este tipo de planta.
  • Regar desde abajo. Regar desde arriba puede dar lugar a que las enfermedades que viven en la tierra salpiquen a las plantas, ya que las hojas y ramas húmedas son los lugares perfectos para que surjan las enfermedades. Mediante el riego por goteo o riego por inundación (anegando los terrenos) se pueden mantener sanas las hojas y ramas.

Encuentre las plagas

Observe lo que hacen los insectos
para ver si están dañando o
ayudando a sus cultivos.

Los insectos que comen plantas son parte normal de la agricultura y causan poco daño a los cultivos siempre que su número esté equilibrado con el de otros tipos de insectos, especialmente aquellos que se comen plagas.

Examine sus cultivos regularmente. Esto le ayudará a determinar cuándo dejar que los insectos benéficos hagan su trabajo, y cuándo consideraría rociar con plaguicidas naturales o tomar otras medidas. Para buscar plagas y enfermedades pregúntese:

  • ¿Se están comiendo los insectos segmentos de la planta?
  • ¿Está aumentando el daño? ¿Podría afectar el rendimiento de la cosecha?
  • ¿Están los insectos benéficos manteniendo las plagas bajo control?

¿Se trata de una plaga, de un insecto benéfico, o de uno inofensivo?

A veces son los insectos más fáciles de ver los que se comen las plagas y protegen a las plantas. O, es posible que la planta se encuentre en una etapa de crecimiento en la que puede resistir algún daño causado por plagas y permanecer sana.

Las lombrices son importantes para mantener sano el suelo. Las abejas, las arañas y la mayoría de los insectos que viven en el agua son benéficos y ayudan a controlar las plagas. Las pequeñas avispas o moscas con conductos largos y finos en la espalda son probablemente benéficas. Es mejor no molestar a los insectos benéficos para que puedan hacer su tarea y ayudar a los cultivos.

Observe cuidadosamente los insectos para determinar si se trata de plagas o de insectos benéficos o inofensivos. Si no está seguro del tipo de insecto, póngalo en una cajita junto con algunos trozos de planta y obsérvelo durante varios días. Si aparecen huevos de insectos y salen pequeños gusanitos o larvas, podría tratarse de plagas. Si los insectos que salen vuelan, se trata por lo general de insectos benéficos.

Las plagas pueden causar daño a los cultivos principalmente chupando el líquido de las plantas o comiéndoselas.

  • Dentro de los chupadores de savia se encuentran los áfidos, insectos de escama, cocos, saltamontes, moscas blancas, trips, ácaros y nemátodos.
  • Los insectos que se comen las plantas incluyen las orugas, babosas, caracoles, ciertos escarabajos, perforadores y barrenadores de plantas, vainas y semillas.

Si se trata de una plaga, ¿cómo se puede librar de ella?

Una vez que se sepa cómo las plagas están dañando los cultivos, se pueden aplicar plaguicidas naturales específicos para ese tipo de plaga.

Una vez que se sepa cuándo llega la plaga y qué hace, podrá aplicar medidas físicas para controlarla. Responda a las siguientes preguntas para determinar cómo controlar las plagas: ¿De dónde viene? ¿En qué momento daña los cultivos? ¿Aparece en un primer estado y luego cambia a otro (como las orugas, que se convierten en polillas y mariposas)? ¿Es alimento para las aves, para otros insectos, o para los animales de campo?

Rocíe con plaguicidas naturales

Los plaguicidas naturales evitan dañar las cosechas y hacen menos daño a la gente y el medio ambiente que el rociado de productos químicos. Son fáciles de preparar y cuestan menos que los plaguicidas químicos.

Pero incluso los plaguicidas naturales deben aplicarse con cuidado. No utilice nunca más de lo necesario. Lávese siempre las manos después de manejarlos. Lave siempre los alimentos antes de comerlos o venderlos. Es posible que un plaguicida natural dé buenos resultados bajo ciertas condiciones, pero no bajo otras. Si un tipo de plaguicida no le da resultados, ensaye otro.

Plaguicidas naturales contra insectos que comen plantas (insectos herbívoros)

Los insectos que comen plantas pueden controlarse mejor con plaguicidas hechos de plantas de olor fuerte tales como ajo, cebolla, ají o chile, hojas de flor de muerto, semilla de higuerilla y citronela.

  1. Recoja la planta que desea usar, déjela secar, y muélala seca hasta hacerla un polvo.
  2. Remoje el polvo en agua durante una noche (1 puñado de polvo por 1 litro de agua).
  3. Cuele la mezcla en un cedazo o tela para eliminar los sedimentos sólidos.
  4. Agregue un poquito de jabón suave para que el plaguicida se pegue a las plantas.
  5. Rocíe o riegue las plantas con esta mezcla. Haga la prueba primero en 1 ó 2 plantas; si le parece que daña a las plantas, quizás sea muy fuerte. Agregue más agua y haga la prueba de nuevo hasta obtener una mezcla adecuada.
  6. Repita la aplicación según se requiera y después de que llueva.

Plaguicidas naturales contra los insectos chupadores de savia

Los insectos chupadores de savia pueden eliminarse si se rocían las plantas con agua de jabón suave o mezclada con aceite vegetal para taponar sus orificios de respiración. No utilice detergentes o jabones fuertes ya que éstos hacen daño a las plantas, la tierra y los insectos.

Otros plaguicidas naturales

La orina diluida en agua y regada en las plantas mata las plagas. Mezcle 1 taza de orina con 10 tazas de agua. Deje reposar durante 10 días en un envase cerrado. Después de 10 días, riegue los cultivos con esta mezcla.

El tabaco mata muchas plagas. Hierva 1 taza de hojas de tabaco o colillas de cigarrillos en 5 litros de agua. Cierna las hojas o las colillas, agregue un poco de jabón y rocíe las plantas. Tenga cuidado de no aplicar el tabaco en tomates, papas, pimientos y berenjena ya que les haría daño a estas plantas y además el tabaco no logra matar la mayoría de plagas que atacan a estos cultivos.

¡IMPORTANTE! ¡El agua de tabaco es venenosa! Evite untarse la cara o la ropa con agua de tabaco. Evite aspirar el vapor mientras hierven las hojas de tabaco.

Métodos físicos para controlar las plagas

Observe los animales de sus terrenos para ver si están controlando las plagas.

Existen muchos métodos para controlar las plagas o para incitar a los depredadores y parásitos a que actúen, tomando en cuenta sus hábitos y ciclos vitales. Converse con otros agricultores para averiguar los métodos que ellos aplican.

Animales e insectos

Muchas aves, murciélagos, insectos y víboras se comen las plagas y polinizan los cultivos. Se puede determinar lo que las aves comen observando el tipo de pico que tienen y las actividades que realizan en los terrenos. Para espantar a los pájaros que se comen los cultivos, algunos agricultores cuelgan cerca de los cultivos cosas brillantes como papel brillante, cintas
viejas de casetes y restos de metales.

Aunque casi todos los murciélagos comen zancudos, algunos comen fruta y otros pican a otros animales. Si se observa lo que comen, o mira los residuos de su comida bajo el sitio donde duermen, podrá saber si están comiéndose la fruta de sus árboles o los insectos que pican a las personas o que se comen los cultivos.

Algunos métodos físicos para controlar las plagas

Para controlar la mosca de la fruta ponga alguna fruta que se esté pudriendo en una botella de plástico con huecos del mismo tamaño de las moscas. Cuélguela del árbol de fruta que quiere proteger unas 6 semanas antes de que la fruta madure (cuando las moscas comienzan a poner sus huevos en la fruta). Las moscas entrarán volando a la botella y no podrán salir.

Perfore algunos agujeros en la botella.
Trampa para las moscas de
la fruta

Muchas avispas pequeñas se alimentan de polen y atacan las plagas. Es posible cultivar plantas que florecen y producen abundante polen para atraer a este tipo de avispas, que a su vez protegerán a los cultivos contra las plagas.

Los árboles altos que siembre en el campo pueden detener a las langostas o hacer que éstas pasen de largo. También sirven de refugio para los insectos benéficos.

Las hormigas son depredadores feroces. Si el gorgojo ataca los cultivos, rocíe las ramas o las cosechas de tubérculos con agua azucarada. Las hormigas vendrán atraídas por el agua azucarada ¡y se quedarán para comerse los gorgojos!

Muchos insectos voladores ponen sus huevos en los cultivos. Los huevos luego incuban en plagas de gorgojos y orugas. Si cuelga una antorcha o lámpara sobre un balde o hueco revestido lleno de agua, la luz atraerá a los insectos voladores, que caerán en el agua y se ahogaran, resolviendo así el problema antes de
que pongan los huevos y éstos incuben.

Cambie el lugar y la mezcla de los cultivos

Los cultivos pertenecientes a la misma familia de plantas pueden contraer las mismas plagas y enfermedades. Por ejemplo, si se siembran siempre papas en el mismo campo, los escarabajos de las papas pueden instalarse y propagarse en ese terreno. Si por el contrario cada 3 años se siembra algo que no puedan comer los escarabajos, éstos se irán o morirán. El cultivo del tercer año no debe ser de la familia de las papas, por ejemplo tomates o pimientos, sino una planta completamente diferente, por ejemplo maíz. Esta técnica se conoce como rotación de cultivos. Para evitar las enfermedades y plagas, se pueden hacer 2 cosas: rotar los cultivos, o bien sembrar diferentes cultivos combinados.

Rotación de cultivos

La rotación de cultivos (cambiar los cultivos que se siembran en un campo específico) sirve para controlar las enfermedades y las plagas porque las priva de su alimento. También mejora la tierra ya que le añade diferentes nutrientes. Si por ejemplo se rotan los cultivos pasando de granos en una estación a frijoles en la próxima, se enriquecerá la tierra. Los granos crecerán más alto y proporcionarán materia orgánica, mientras que los frijoles añadirán nitrógeno a la tierra.

El cardo mariano atrae los áfidos dañinos.
Las cosechas comestibles cercanas presentan pocos áfidos.
Las plantas distractoras atraen a las plagas,
manteniéndolas lejos de los cultivos.

Siembre varios cultivos combinados

Sembrar diferentes tipos de cultivos da a los insectos benéficos entornos para vivir y dificulta a las plagas encontrar el cultivo que les gusta comer. La siembra de diferentes tipos de cultivos también mejora la seguridad alimentaria ya que si un cultivo fracasa habrá otros que se puedan usar. La siembra de diferentes cultivos uno cerca del otro protege contra las plagas de 3 maneras:

  • Ciertas hierbas y verduras de olor fuerte alejan a las plagas.
  • Ciertas flores atraen a los depredadores que se comen las plagas.
  • Es posible distraer a las plagas con ciertas plantas; en este caso se trata de todo lo contrario, de mantener las plagas alejadas. Si planta algo más atractivo para las plagas que el cultivo mismo, las plagas se quedarán en esta planta de distracción y no atacarán a su cultivo.


Los agricultores también siembran árboles cerca de los animales y cultivos para aumentar los beneficios de cada uno.


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