Hesperian Health Guides

Problemas pulmonares (respiratorios)

En este capítulo:

La contaminación del aire debido a la quema de combustibles fósiles (carbón, carburantes, diesel y gas natural) descarga muchos productos tóxicos y partículas dañinas en el aire que respiramos. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, 3 millones de personas mueren por la contaminación del aire cada año.

Dos partes importantes de la contaminación del aire son un gas tóxico llamado ozono (que es distinto de la capa de ozono) y partículas. Las partículas son pequeñísimas porciones de hollín, humo, metales, químicos, polvo, agua y goma de llantas. Las partículas más pequeñas son las más dañinas porque entran en lo más profundo de los pulmones. La exposición a partículas puede causar ataques de asma y bronquitis, y empeorar los resfríos, la gripe y otras infecciones respiratorias. El ozono es un irritante fuerte que hace que las vías respiratorias de la persona se endurezcan, forzando a los pulmones a trabajar con más fuerza y empeorando los problemas pulmonares existentes. También pueden causar dolores de cabeza, silbidos, dolor de pecho, náusea y fatiga, y hacer que la persona sea más vulnerable a las infecciones pulmonares, incluyendo la tuberculosis o la neumonía.

Casi inmediatamente, el aire con humo o suciedad hace que los ojos lagrimeen, la garganta se seque y se producen tos o silbidos. Los niveles altos de contaminación también pueden hacer daño a los pulmones, empeorar los problemas de corazón o de pulmones ya existentes, y hacer que el corazón y los pulmones trabajen más para suministrar oxígeno al cuerpo, lo que da lugar a una respiración difícil, fatiga y dolor de pecho.

Las exposiciones al aire contaminado a largo plazo hacen que:

  • Los pulmones envejezcan más rápido.
  • Se adquieran enfermedades pulmonares crónicas como asma, bronquitis crónica, enfisema y cáncer de pulmón.
  • Hay más muertes prematuras, generalmente de ataque al corazón o infarto.


La contaminación del aire es más peligrosa para las personas que ya han tenido problemas de corazón o de pulmones, las mujeres embarazadas, los niños menores de 14 años, cuyos pulmones están aún en desarrollo, y las personas que trabajan o hacen ejercicio vigorosamente al aire libre.

Prevención y tratamiento
  • Deje de fumar tabaco.
  • Evite o trate de exponerse lo menos posible al humo del fuego, a los escapes de los automóviles y a otros gases químicos.
  • Evite las infecciones de pecho lavándose las manos y vacunándose.
  • Los medicamentos para un alivio rápido de problemas respiratorios y los jarabes para la tos le pueden aliviar.

Algunos problemas de salud por la contaminación del aire no son curables, tales como cáncer, enfisema y asma, aunque la gente puede vivir con estos problemas por mucho tiempo. Alejarse del aire contaminado puede retardar el progreso de muchas enfermedades pulmonares, aunque para muchas personas hacerlo es casi imposible.

Bronquitis crónica

La bronquitis crónica es una inflamación (hinchazón) de las principales vías respiratorias de los pulmones. Las principales causas son fumar o ser fumador pasivo de tabaco, la contaminación de aire, gases químicos y polvo.

Cuando las vías respiratorias se irritan, se forma una capa densa de moco, que causa obstrucción y dificulta la respiración. Unas señas de la bronquitis crónica son tos que produce un moco amarillo-verduzco, dificultad en respirar, opresión en el pecho, silbidos, fatiga, dolor de cabeza e hinchazón de los tobillos, pies y piernas.

Asma

El asma es una enfermedad crónica de niños y adultos. Las señas son silbidos, tos, dificultad para respirar y opresión en el pecho. Estos problemas ocurren cuando las vías respiratorias en los pulmones se cierran y los pulmones se llenan de moco. La contaminación industrial y los productos tóxicos son las causas comunes del asma, pero los ataques de asma se deben a muchas otras razones.

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Durante un ataque de asma, siéntese hacia adelante, con las manos sobre las rodillas, saque la espalda, expanda el pecho y trate de relajarse.
Tratamiento

Para aliviarse del ataque de asma inhale medicamentos que abren las vías respiratorias. Si no se dispone de estos medicamentos, tome un café fuerte, té negro, efedra (belcho) o seudoefedrina. Algunas personas respiran el vapor de hierbas. Los medicamentos de alivio rápido controlan los efectos de un ataque de asma, aunque no lo evitan.

Prevención

El tratamiento a largo plazo puede evitar los ataques de asma, o hacerlos menos agudos o menos frecuentes. Si no se dispone de un medicamento a largo plazo, use nigella sativa (semilla negra, ajenuz, neguilla) para evitar los ataques. Dos cucharaditas de semilla negra, una vez al día, con miel o yogur, fortalecerán los pulmones y el sistema inmunológico.

Para prevenir los ataques de asma, evite o reduzca el contacto con lo que le produce el ataque, incluidos:

  • El humo del fuego o de la estufa y el tabaco.
  • La contaminación del aire de las fábricas y automóviles. Cuando hay mucha contaminación, es mejor quedarse adentro y no hacer trabajo físico.
  • Los químicos de las pinturas, disolventes, plaguicidas, perfumes y limpiadores.
  • Ácaros del polvo. Retire los peluches y otros juguetes de trapo y las alfombras de los sitios donde se duerme.
  • El pelo de animales y las plumas, incluido el pelo de mascotas.
  • Las cucarachas y otras plagas de insectos.
  • El moho.
  • La tensión física y emocional que con frecuencia ocurre durante los cambios de la vida, el exceso de trabajo y los ejercicios físicos fuertes.

Asbestosis

Asbesto (amianto) es un mineral que antes se utilizaba para proteger los edificios y en algunos aparatos contra los incendios. El asbesto está hecho de fibras pequeñitas que se meten en el aire y cuando uno respira, entran a los pulmones donde causan daño permanente. El asbesto es tan peligroso que muchos gobiernos lo han prohibido.

La exposición al asbesto produce asbestosis y cáncer de pulmón. Las primeras señas son tos, falta de aire, dolor de pecho, pérdida de peso y debilidad.